jueves, 18 de junio de 2009

El espacio publico urbano: un escenario de lucha para el siglo XXI



El espacio público es sin duda uno de los mejores escenarios en donde se hace manifiesta la ciudadanía y la democracia. Es una espacio físico, de propiedad colectiva, donde todos confluyen sin distinción de clase, ni de raza, y del cual todos se apropian sin extralimitar la propiedad del prójimo; es en definitiva un espacio dispuesto para la integración. Teóricamente es así. No obstante, en la actualidad el espacio público se ha convertido en una de las conquistas materiales del orden capitalista. Paulatinamente, los sectores hegemónicos se han ido apropiando del mismo, con el beneplácito de los gobiernos municipales que participan en complicidad. La consecuencia final se expresa en la privatización del espacio, al cual solo se accede en la condición de “consumidor” y donde el ejercicio de la ciudadanía plena pierde vigor. Los habitantes urbanos que se hallan imposibilitados para asumir el nuevo rol que el sistema les impone como condición para acceder a los espacios físicos de la ciudad, quedan confinados a los espacios privados, lo que conlleva por supuesto al desarraigo y a la fragmentación de la sociedad urbana. Los lazos sociales se disuelven, las distancias se hacen más marcadas y la democracia queda sin el sostén material que antes representaba el espacio público.

Este panorama suele verse agravado por uno de los más devastadores catalizadores del problema del derecho a la ciudad: la industria turística. Turismo y exclusión social, suelen convertirse en sinónimos. Cuando una ciudad es pensada tan solo para el disfrute del forastero – entiéndase también como “consumidor” – los espacios urbanos son dispuestos para tal propósito. Es el proceso de la construcción de una imagen benéfica de la ciudad, a veces irreconciliable con la realidad material. La imagen, ficticia por supuesto, supone la eliminación de elementos que no coincidan con el imaginario soñado, lo que naturalmente conduce a que el habitante popular urbano resulte excluido de la imagen en formación, y de también de la ciudad anhelada. Es así como se establece una cadena de procesos sociales que finalmente derivan en la violación de los más básicos principios de la democracia.

Por tal motivo, el espacio público urbano es un escenario de lucha para los tiempos presentes. Recuperar la ciudad, que antes había sido perdida, es una estrategia para combatir los efectos de un sistema desigual y al mismo tiempo, la punta de lanza para socavar las bases de aquel mismo sistema. Experiencias a lo largo y ancho de América Latina, han demostrado que la lucha por el espacio físico de la ciudad, es un buen punto de inicio para empoderar a los habitantes urbanos y consolidar la convivencia social al interior de los linderos de la ciudad.

8 comentarios:

  1. Bueno, en esta ocasión debo decir que estamos completamente de acuerdo con el soporte teórico del texto, no tengo nada que refutar, muy buen artículo (sólo unos pequeños lapsus en algunos momentos de la redacción). Más bien tengo algunas inquietudes...
    1- ¿Cómo se inicia ese proceso, es decir, cómo se desmonta de esos espacios a quienes se han apoltronado en ellos, en especial, para el caso de Cartagena?... sobre todo teniendo en cuenta que el texto ha descrito una alianza que perpetúa dicha usurpación del espacio público: la alianza: "usurpador + administración de turno + fuerza pública".
    2 - Si tienes información concreta, sobre cómo ha manejado este tópico la administración de Judith Pînedo -en este blog hay una encuesta sobre la alcaldía actual-, ya que las sucesivas administraciones han sido inoperantes frente a esto, pero se supone -al menos así se ha hecho ver- que la presente administración es de signo diferente, y precisamente uno de los puntos en los que se puede corroborar esa diferencia es en cómo ha actuado frente al tema de la apropiación del espacio público.
    3 - Hay una realidad, y es el hecho de que Cartagena tiene una economía en la que el turismo es una actividad importante, cómo desarrollar iniciativas que conlleven a la recuperación del espacio público, sin afectar la demanda de turistas-consumidores?.
    4 - Se debe recordar que el problema de espacio público, no sólo está relacionado con el hecho de que personas con poder económico e influencias monten negocios lujosos -restaurantes, bares- y se tomen las calles y las plazas... el tema del espacio público tiene otra cara -igualmente problemática- que es el del espacio público depredado por el "rebusque" (yo nunca me había puesto a pensar en ese problema, hasta que un día iba por una acera, y le tropece las cosas a un vendedor, que afortunadamente para mí, no reaccionó de forma agresiva -yo iba por el andén: espacio público, él se había apropiado de una parte del andén, para usufructuarlo: es decir, lo privatizó-), el texto, no aborda este componente de la discusión me gustaría escuhar opiniones, al respecto.
    Listo me despido, para todos aquellos que comenten, ojalá me dejen respuestas a mis cuatro interrogantes, se los agradecería mucho.

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

    Orlando, coméntame cómo va el proceso de inclusión de nuevas voces para enriquecer el debate y la opinión en este blog.

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  2. Una de las consecuencias quizás más fatales que trae el Turismo para un país en subdesarrollo o en vía del mismo, es este que tu señalas. ya que los nativos se convierten en espectadores inocuos de las mejoras físicas de la estructura urbana al servico de los foraneos. Quisiera alimentar este acertado artículo con el del profesor Javier Ortiz. en la Revista Aguaita N° 9. dicho aparte se titula: "Espacio Público,entre la democracía y la fragmentación "

    así pues, me parece pertinente empezar a reflexionar sobre este tema, que ya empieza a conocerse pero que lleva tiempo entre nosotros. hace unos días escuche el problema con la plaza privada que está frente al Hotel Santa Teresa, dicha plaza es de su uso exclusivo, y de que hablar de las otras plazas.
    el centro histórico cada día se privariza, ya son pocos los espacios públicos donde se pueda amenizar una buana tertulia sin que te preocupe el dinero que llevas en los bolsillos, puesto que el mismo café que tomas en 200 pesos, cuesta minino 1500 pesos en una plaza privada o café. lugares como la plaza Bolivar, milagrosamente sobrevive, no se si seria osado decir que es la unica que queda. es increible que en una ciudad tan diversa y tan bella que por lo demás es patrimonio de la humanidad, no sea patrimonio de los suyos.

    ATT:
    Harold Carrillo Romero

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  3. Willian ha expresado con claridad una de las claves de la situaciòn actual del espacio publico,y es la ecuación "usurpador + administración de turno + fuerza pública", lo que supone por supuesto muchos obstaculos en un proceso popular de recuperación del espacio publico. En todo caso, creo que existe un acontecimiento reciente que ejemplifica la lucha por el espacio publico en Cartagena, y es la toma de la Plaza del Estudiante en el 2008, donde un numeroso grupo de alumnos de la Universidad de Cartagena se apoderó pacificamente de la plaza, ante la amenaza de invasión por parte de una firma privada. Fue una respuesta de los estudiantes, como ciudadanos activos de la ciudad para recuperar un espacio fisico urbano ante la tentativa de privatizarlo y reducir su acceso a quienes gozaran de la condición de consumidores, condición que excluia al estudiante y al ciudadano promedio. De tal manera, que las acciones de hecho siempre serán un buen recurso para quienes decidan hacer respetar su legitimo derecho a la ciudad. Otras vias, mas de largo plazo, sugieren el "retorno" a la plaza publica, es decir, la recuperación paulatina de los espacios abandonados que con el tiempo corren el riesgo de ser privatizados.

    Estas iniciativas pueden coexistir con la industria turistica, siempre que esta sea reformulada. En ciudades como Salvador de Bahia en Brasil, el centro historico de la ciudad tambien ha sido modelado para compartirlo con el forastero, pero a diferencia de Cartagena, sigue conservando su condición de asentamiento popular sin que esto represente un obstaculo para el establecimiento de la ciudad turistica, inclusive ha enriquecido el turismo de corte cultural.

    La otra cara de la moneda, es la invasión al espacio publico por parte de los comerciantes estacionarios. La situación con ellos es mucho mas compleja porque toca colocar en una balanza el derecho a la ciudad y el derecho al trabajo, ambos completamente legitimos, pero que no deben necesariamente estar en oposición. En el marco de la recuperación del centro historico de Quito, los vendedores estacionarios fueron desalojados del espacio publico y posteriormente reubicados en lujosos centros comerciales donde su actividad comercial siguió prosperando. Es un ejemplo de la manera en como se han adelantado algunos procesos en America Latina, que bien podrian convertirse en referentes para Cartagena, que esta bastante atrazada en este tema.

    Con respecto a la gestión del gobierno distrital actual ya tocaremos con mas detenimiento este tema en la proxima entrega.

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  4. Dos cosas pequeñas...
    Al problema de los vendedores estacionarios se le da el argumento del debate entre el derecho a lo público, y el derecho al trabajo, pero debe recordarse que al dar ese argumento, se le está dando al "usurpador del espacio público de estrato alto" una fuerte herramienta argumentativa, pues ellos pueden ampararse en la misma idea, basados en dos cosas: el señalar que ese negocio es su sustento, pero no sólo de él, sino de sus empleados y sus familias, y esto, lo conduciría a reclamar "derecho a la igualdad"(que en boca de estos personajes va a sonar cínico, pero los ampararía la ley, y si la mayoría de estos individuos gana, aunque la ley no este de su lado, ahora que tal estándolo).
    El ejemplo, de la toma de la plaza de los estudiantes ayuda un poco, pero deja de lado varias situaciones: en ese caso, debe entenderse que el usurpador era un "recién llegado", es decir, no se había apoltronado -no es comparable al caso de la plaza de Santo Domingo, donde el usurpador se mueve como amo y señor-... en el caso de la plaza de los estudiantes, el usurpador se metió en terreno hóstil, es decir, jugaba de "visitante"... quiero decir, con esto que el caso de recuperación de la plaza de los estudiantes es muy sui generis... y que el problema más grande es mover a los elefantes que llevan rato allí -y en eso que Orlando llama los espacios que han sido abandonados por la ciudadanía-
    Lugares como:
    La plaza de Santo domingo, un poco la de San Diego -que se ha visto amenazada, ella misma o sus alrededores-, estos espacios que implican pedazos de muralla, no sé que tipo de relación hay entre la administración pública y espacios como: Café del mar, Galería libro café, el sector arriba de la sede del festival de cine, el pedazo que está en la entrada del puente Román calle del arsenal, la parte del hotel Santa Teresa, el restaurante San Pedro cerca de la alcaldía, entre otros, por enumerar sólo los del sector amurallado, los cuales tienen unas dinámicas muy diferentes, a la apoderación de los espacios públicos que se da en los barrios y sectores populares: él que se apropia de una cancha, él que monta un kiosco en una zona verde y crea una "esquina alegre"... en este debate nos ha faltado debatir sobre esta última parte: sobre "el usurpador de espacio público de estrato medio". Pues, empezamos con los de estrato alto, luego se introdujo a los del estrato bajo -los del mero rebusque-, faltan los del medio.

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

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  5. yo pienso Orlando, que nos enfrentamos a una situación compleja que decanta su origen en la deplorable adminitración pública de nuestra ciudad, en los últimos años; me refiero, a que esos espacios públicos que se encuentran dentro de la ciudad amurallada, y que no han sido intervenidos por los tentaculos del capitalismo, se encuentran en un lamentable estado, solo es asomarse comedidamente al parque del Centenario por ejemplio, no podemos negar que está en mal estado, ¿a que se debe? Yo pienso que más allá de la falta de cultura ciudadana entre los cartageneros, asistimos a un problema de olvido y de exclusión.
    ya que pareciera que la administración solo embellece los lugares que son propios de los turistas, pero los lugares donde ellos no ponen sus pies y que son aparentemente nuestros, dan fe del decuido y de la poca atención gubernamental.
    por otra parte, refiriendome a lo acaecido hace pocos años con la plaza de los "estudiantes", creo que esa turba que se levantó se movía por dos cosas; 1° el deseo de desordenar y 2° ingenua e inocentemente por el problema de los espacios públicos en Cartagena y más en el centro histórico.
    Aludo que ingenuo y me separo un poco de tu planteamiento, porque tube la oportunidad de estar en el núcleo de la protesta, y lo que percibí es que lo que participaban no lo hacían por recuperar la plaza como su espacio de interacción en sí, lo hacían más bien por la impotencia de ver como día tras día son obligados a vivir con el peso de no tener el dinero que se necesita para entrar a uno de estos lugares, la plaza entonces era un escenario más que se cerraba.
    En conclusión, creo que es necesario mirar que politicas públicas se implementan para contrarestar este impacto negativo para los que amamos y nos duele nuestra heroica Cartagena.

    ATT:
    HAROLD CARRILLO ROMERO

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  6. Las protestas sociales no siempre deben estar mediadas por intereses esquematicamente argumentados y bien definidos. Entiendo que lo que tuvo lugar aquel dia en la Plaza del Estudiante, fue una manifestación espontanea y descoordinada, pero lo que no podemos desconocer es que impidió que la empresa privada se apropiara de una espacio fisico del cual se estaba apropiando ILEGALMENTE, por que no existia un solo documento que les facultara la toma de la plaza. De tal manera que la acción de los estudiantes indistintamente de sus motivaciones, sirvió para recuperar un espacio que les era arrebatado sin escrupulo ni justificación alguna. Y ojo... luchar contra toda forma de exclusión que condicione el acceso a un espacio publico de la ciudad a la tenencia de dinero, creo que es una acción loable.

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  7. Segun Rodrigo Salcedo el espacio publico debe reconceptualizarse bajo el marco poder/resistencia de poder, y que la idealizacion de los urbanistas post-modernos, quienes ven el espacio publico como lugares para la construccion de la ciudadania y el encuentro historicamente no ha sido tal, ya que los procesos de exclusion han sido frecuentes . Las conceptualizaciones que del espacio publico que se han hecho como la Habermas para quien el espacio publico ha sido el lugar donde el poder se expresa y ejercita y la foucaltiana que considera que la ciudad continua siendo organizada a traves de los procesos de vigilancia y adherencia, cobran ahora mayor vigencia.
    Por eso a luz de los procesos que estan sucediendo, la propuesta es incorporar el estudio del poder social y las formas como este se expresa, por un lado, y por otro con la dialectica hegemonia-resistencia gramsciana, en donde el espacio publico es un conflicto constante entre las fuerzas hegemonicas y los discursos alternativos de resistencia, que permitan practicas de nuevos sentidos y usos del espacio, se convierten en parte importante de la salida.

    att Lorena Guerrero Palencia

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  8. http://www.eluniversal.com.co/cartagena/editorial/las-dificultades-para-recuperar-el-espacio-publico

    Interesante propuesta para disolver el problema del espacio publico en Cartagena: criminalizar al vendedor informal, y promover un "boicot" masivo para sus ventas.

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