lunes, 4 de junio de 2012

Izquierda y nacionalismo: una pareja dispareja




Esa división de América (Latina) en nacionalidades inciertas e ilusorias es completamente ficticia
Ernesto Guevara  

Cuando suena el himno nacional de España al inicio de un partido de fútbol, los españoles que asisten al estadio corean al unisono: "Lololololololo...". Resulta que el himno no tiene letra oficial, y por lo tanto no les ha quedado de otra que inventarse cualquier corillo para acompañar la música. Otros optaron por inventarse una estrofa bastante jocosa que dice: 

"Franco, Franco/ que tiene el culo blanco porque su mujer/lo lava con ariel/La reina Sofía lo lava con lejía/y por eso el rey así se siente bien."

Pero otros van mas allá. En la final de la Copa del Rey del 2011-12, aún en presencia del príncipe Felipe, la mitad del estadio Vicente Calderón saboteó el himno chiflando y haciendo bullicio con las cornetas. Y es que el himno nacional en España es cosa de fascistas. En términos generales, el nacionalismo en Europa es una doctrina de la extrema derecha, y mucho mas si se trata de nacionalismos hegemonicos que someten y subordinan a otras expresiones nacionalistas. Los partidos de izquierda, en su amplia gama desde el socialismo democrático hasta el anarquismo, se abstienen de rendir culto a los símbolos patrios. Por el contrario, son mas proclives al internacionalismo y al multiculturalismo. El nacionalismo en Europa ha sido el protagonista de los episodios mas crueles de su historia contemporánea, desde el holocausto nazi hasta el genocidio en los Balcanes, hechos inspirados en ideologías nacionalistas que reivindicaban la superioridad física, intelectual y moral de una nación sobre otra. Para muchos en Europa, la nación es una tala por superar.

Paradojicamente, cruzando el Atlántico, en  América Latina, el nacionalismo es una doctrina característica de la izquierda, conducta que comparten alegremente con la derecha. La defensa de la nación, en contra de la influencia de potencias extranjeras, suele ser el pilar de las agendas programáticas de los partidos de izquierda. Defienden cualquier cosa que esté al interior de las fronteras nacionales, desde la identidad nacional hasta las élites burguesas. Ya lo había dicho el mismo Marx: El nacionalismo es un invento de la burguesía para dividir al proletariado. Bastante razón tenía. Pero por lo menos ha servido para que la izquierda y la derecha colombiana puedan unirse coyunturalmente. Me imagino que ambas debieron haberse horrorizado cuando escucharon a Shakira solicitar la libertad de "Ublime", mientras interpretaba las notas sublimes del segundo himno mas bello del mundo.