martes, 31 de diciembre de 2013

Y nuestros sueños aún a la deriva


Hace tres años llamábamos la atención con respecto a las aspiraciones inconclusas de los cartageneros, aquellos proyectos urbanos claves para el desarrollo de la ciudad que no habían sido concretados por la ineficiencia y desidia de los mandatarios locales (ver http://tdeesperanza.blogspot.com/2010/12/suenos-la-deriva.html). De todos ellos, solo el Emisario Submarino funciona hoy en día. Por el contrario, el Transcaribe, el traslado y/o renovación del Mercado de Bazurto, los planes para la Loma del Marión y el Cerro de la Popa, la recuperación de caños y lagunas y el plan de manejo de aguas pluviales están aún por ejecutarse. El ultimo en particular, en vez de mejorar, ha empeorado con los años, muy a pesar de las dos o tres obras que han sido realizadas. Décadas atrás, las aguas que caían sobre las partes altas de la ciudad y sus afueras descendían natural y libremente hacia la Ciénaga de la Virgen. Gracias a la ausencia de planificación que caracterizó el crecimiento de Cartagena durante el siglo XX, numerosos asentamientos humanos proliferaron entre los cerros y la Ciénaga. La naturaleza, siempre dispuesta para imponer su voluntad aún por encima de los caprichos de la especie humana, sigue haciendo que las aguas desciendan a su destino natural. El problema es que en su transito inunda a decenas de barrios de la ciudad. 

Mas del 70% de los cartageneros es afectado en mayor o en medida por el problema. Dentro de ellos, la abrumadora mayoría perteneces a los tres primeros estratos. En una ciudad donde la segregación es norma, y donde los proyectos de mejora urbana se concentran en los espacios dispuestos para el goce del turista, es natural que el plan de manejo de aguas pluviales, aquel que debiera darle una solución definitiva al problema, no haya sido concretado a pesar de los potenciales beneficios que vendrían consigo. 

He visto en mi barrio las aguas correr. Apenas puedo imaginar la temporada de lluvias sin aquel caudaloso río en que mi calle se convierte. He visto el agua ingresar a mi casa. He visto a mi madre angustiada encendiendo incienso y rezando a su Dios para espantar la tormenta. En mi brazo derecho aún tengo las cicatrices de una llaga abierta que se abrió en mi piel días después de la primera vez en que la corriente de agua sobrepasó el nivel de la calle e ingresó a mi casa en su imparable transito hacía la Ciénaga de la Virgen.

Durante años los habitantes de mi barrio han intentado persuadir a distintos mandatarios de la ciudad sobre la necesidad de resolver el problema que nos aqueja. Han recurrido, infructuosamente, a todos los medios posibles. Recientemente, optaron por recurrir a las vías de hecho. Hace poco mas de un mes, el alcalde Dionisio Vélez visitó mi barrio con el fin de anunciar la construcción de un parque. Lo que debía ser una visita protocolaría para hacer el lanzamiento de una obra de la cual no se ha colocado ni la primera piedra, se convirtió en una confrontación abierta entre el alcalde y sus conciudadanos, cuando los últimos aparecieron con pancartas exigiendo una solución pronta al problema de las inundaciones. El alcalde Vélez, con la falta de tacto político y carisma que es de esperarse de un joven empresario nacido en cuna de oro, y que una mañana se despertó siendo el alcalde de una ciudad caótica, solo atinó a responder que no había venido al barrio a discutir el asunto de la inundación. Frente a la insistencia de mis vecinos, y frente a su llamado para que se le diera prioridad a sus preocupaciones primordiales, el alcalde Vélez solo atinó a decirles que si tan poca cosa les parecía el parque, pues habría de detener su construcción.


La reacción airada de mis vecinos es natural. En los últimos dos años el problema se ha empeorado. No solo por la desidia de los dirigentes locales, sino por la construcción de un conjuntos de edificios entre mi barrios y los canales que extraen el agua de sus calles. La caudalosa corriente hoy se convirtió en un peligroso torrente que ya le costó la vida a un infortunado taxista que intentó cruzarle, quizás confiado en que tiempo atrás era posible, pero que terminó por ser arrastrado con todo y carro. Pese a los esfuerzos de los vecinos del barrio El Socorro, ellos no pudieron sacarlo de su vehículo hasta que ya era demasiado tarde. Meses después de aquella tragedia no existe una medida concreta para impedir que algo vuelva a suceder una vez las lluvias regresen a la ciudad. Ninguna medida, salvo por una señal de transito que advierte el peligro de la corriente, pero que poco puede hacer para resolver definitivamente el problema.


Nadie sabe con certeza que podemos esperar para el 2014. El curso de los hechos no advierte una mejora significativa. Por lo pronto, los sueños que una vez estuvieron a la deriva en las aguas del Mar Caribe (como los restos del Emisario Submarino), hoy siguen estando a la deriva, pero en las aguas de lluvia que recorren la ciudad, impulsadas por la fuerza imparable de la naturaleza, y animadas por la desidia de la dirigencia cartagenera. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Patinando por el derecho a la ciudad

"Patinar no es delito", gritaban los manifestantes a las afueras de una estación de Policía de la Cartagena amurallada, en la noche del pasado 25 de Octubre . Adentro, un joven era maltratado por los agentes, tras haber sido capturado en un altercado con ellos en el Muelle de los Pegasos. El dramático evento solo culminó cuando un oficial sensato reprendió a sus subalternos y les ordenó dejar en libertad al detenido. 

Lo que para muchos ha sido entendido como un caso mas de brutalidad policial, (los que cada vez parecen ser mas recurrente) encierra otro problema menos evidente, pero no menos grave: un acto de represión en contra de ciudadanos que ocupaban legítimamente espacio publico. El altercado tuvo lugar cuando la Policía quiso impedir que el joven, y sus acompañantes, patinaran sobre el Muelle de los Pegasos, alegando que su presencia estaba afectando la circulación de los peatones y entorpeciendo "la vista turística del sitio", tal como lo afirmara el joven afectado días después.

video


El sitio donde ellos patinaban ha sido testigo de dramáticas renovaciones físicas en los últimos años, que si bien han resultado en una mejora material del espacio, también han traído consigo un evidente desplazamiento de ciudadanos cartageneros, en beneficio del diseño del paisaje turístico. Años atrás, el Muelle de los Pegasos y el Camellón de los Mártires eran el punto de llegada del transporte publico que partía de las periferias de la ciudad y culminaba su recorrido en el Centro histórico. Tras el inicio de las obras para la instalación del Transcaribe (el sistema de transporte masivo) en la zona, el recorrido de los buses fue desviado, impidiendo así que ingresara al Centro. De ahí en adelante, sus usuarios debían tomar el transporte por fuera de él, y los buses debían hacer un desvío enorme para reencontrarse con la avenida Pedro de Heredia (lo que le sumaba al menos 20 minuto al recorrido original), la principal arteria vial de la ciudad. 

Lo que parecía ser una medida incomoda, pero temporal, se convirtió en norma permanente. Desde aquel día, el Muelle de los Pegasos y el Camellón de los Martires quedaron convertidos en un punto muerto en todo el corazón del Centro. Sin los vendedores ambulantes que orbitaban alrededor de los buses y sin los miles de usuarios que se abarrotaban en sus esquinas para abordarlos. Sin la vida de la cual gozaba años atrás, la zona se convirtió en un corredor de transito entre el Centro histórico propiamente dicho (San Diego, Santa Catalina, La Catedral etc), donde la industria turística, el comercio, y la gentrificación estaban bien asentados, y el barrio Getsemani, que hoy amenaza por convertirse en una extensión del primero, renunciando a su histórico carácter residencial. 

Este proceso se ha acompañado con similares proyectos de recuperación de espacio publico entre el Centro y Getsemaní en otros dos puntos de la zona. El Parque Joe Arroyo y el Parque Benkos Biohó (antiguas Plazoletas de Telecom y de la Olimpica, respectivamente) fueron despejadas de vendedores ambulantes, remodeladas y debidamente iluminadas, y hoy hacen parte del circuito de transito que comunica los dos extremos de la Cartagena amurallada. Con aquella medida, el desplazamiento de un punto al otro es mas seguro y ágil. Sin embargo, han originado transformaciones socio-espaciales evidentes en Getsemani, que han generado recelo entre sus habitantes. La Plaza de la Trinidad, punto neuralgico del barrio, y sus alrededores, ya se asemejan bastante a cualquier otro espacio del Centro histórico. 


La resistencia de los jóvenes ante el acoso por parte de la Policía no solo fue un acto de defensa de su actividad recreativa, sino también una reivindicación de su derecho al espacio publico, a la ciudad misma. Sin mayores espacios para divertirse, recurrieron al espacio que creyeron que por derecho les pertenecía, pero que en los últimos años ha sido paulatina y silenciosamente arrebatado a los cartageneros, en beneficio de la industria turística.

sábado, 19 de octubre de 2013

"Indépendence Cha Cha", el Congo y su historia desafortunada




"Indépendence Cha Cha" - Le Grand Kallé (1960)

Me tomó un rato largo aprenderme la totalidad de los presidentes colombianos de las ultimas décadas. Aprenderme los presidentes de la República Democrática del Congo desde su independencia solo me tomó una hora. En mas de 50 años solo han tenido cinco, y solo uno de ellos, estuvo en el poder por mas de 30. Desde aquel día en que se libraron del yugo de Bélgica, la historia del país mas grande del centro de África ha estado marcada por el infortunio. Pero otras eran las expectativas aquel 30 de Junio de 1960, cuando un país entero celebraba la conquista de su independencia. Meses atrás, cuando lideres congoleses impulsaban la iniciativa, Le Grand Kallé (Joseph Kabasele), el icono musical del Congo, interpretaba la canción "Indépendence Cha Cha", que habría de convertirse en el himno de la causa, la canción de la revolución. Sus estrofas reflejaban la esperanza de la nación que apenas surgía: 

"Indépendence Cha Cha, declarada/Oh libertad cha cha, nosotros la hemos conquistado/En la mesa redonda la hemos ganado/Oh libertad cha cha, nosotros la hemos conquistado"

En una de las estrofas siguientes, Le Grand Kallé agrupaba a todas las facciones políticas del Congo, cantándolas al unisono, para simbolizar los anhelos de unidad que de ellos todos esperaban. Asoreco, Abako, Conakat, Cartel, Kasabuvu y Lumumba, "unidos como uno", decía Le Grand Kallé

Ni bien había transcurrido un año cuando las facciones comenzaron a desmembrar a el Congo. El colonizador Belga estaba tras ellos animando la desunión. La CIA vigilaba que Patrice Lumumba, el joven, progresista y visionario primer ministro, no convirtiera a el Congo en un fortín comunista en el centro de África. Todos ellos, incluyendo a Kasabuvu, el presidente en ejercicio, y quien figurara en la canción de Le Grand Kallé al lado de Lumumba, decidieron derrocarlo y entregárselo a la élite de Katanga, una rica región petrolífera que amenazaba con separarse, por la supuesta conspiración pro-soviética que él orquestaba. A menos de un año de la independencia, a sus 35 años, Lumumba moría asesinado por un pelotón de soldados belgas bajo las ordenes de oficiales congoleses. 

Lo que seguiría de aquí en adelante para el Congo sería una sucesión ininterrumpida de eventos desafortunados. Años después, en 1965, Mobutu, el poderoso jefe del ejercito, y quien había estado detrás de la captura y muerte de Lumumba, derrocó a Kasabuvu y se hizo al poder. Instaló una brutal y represiva dictadura que empobreció al Congo, pero que enriqueció los bolsillos del tirano. En el poder estuvo hasta 1997, cuando fue depuesto. Aquejado por un cáncer de próstata murió meses después en el exilio. Laurent-Desiré Kabila asumió la presidencia en su reemplazo, tan solo para ser asesinado en el 2001 por su propia escolta, en un fallido golpe de estado. Su hijo, Joseph Kabila, lo sucedió en el poder, y allí ha estado desde entonces. 

Los últimos 20 años del Congo estuvieron marcados por una brutal guerra que parcialmente culminó en el 2008. Pero las secuelas de aquellos años, mas la dictadura de Mobutu, y mas las décadas de explotación colonial por parte de Bélgica, han hecho del Congó un país pobre y arruinado. Baloji, un rapero de origen congoles, recompuso la famosa "Indepéndence Cha Cha" de Le Grand Kallé, y la puso a tono con la trágica historia que siguió a la versión original por primera vez interpretada en 1960, el día en que el Congo nacía como nación:

"El primer día después de la independencia, el reloj se detuvo, tiempo mismo fue ridiculizado/ la justicia se hundió bajo el agua, los dineros públicos fueron robados/todas las promesas dadas, hoy nosotros estamos cosechando el barranco de Manengele."

Pero la esperanza ha persistido a pesar del infortunio. Y el Congo que una vez soñara Lumumba y Le Grand Kallé persiste en la memoria de muchos. Baloji le canta a un nuevo Congo por el que hoy muchos sueñan:

"Yo canto esta canción de unidad, símbolo de la credulidad de nuestras premisas, entre la independencia y el armisticio/ pero para que nuestra democracia progrese, debemos aprender de los errores de la juventud/ mi país es un país emergente construido en menos de 50 años" 



"Indépendence Cha Cha" - Baloji (2010)

jueves, 5 de septiembre de 2013

72 horas: un cuento "feminista"


No reparen en la estética literaria o en la estructura narrativa. Este servidor sabe de escritura creativa tanto como sabe de cocina o física cuántica. Esta no es mas una invitación a la reflexión. 
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Eran los Olímpicos una vez mas. Las naciones del mundo se congregaban para participar de las justas y hacer gala de sus glorias del deporte. La grandes potencias globales se preparaban para los juegos, quizás de la misma forma en que se habían preparado para la guerra tanto y tantas veces. Los países de menor perfil se esforzaban para poder llevarse consigo al menos un par de medallas. Con aquello bastaría para degustar un poco de las conquistas, que en el caso de las naciones poderosas ya se contaban en docenas. Un pequeño país enclavado en la mitad del Medio Oriente, rodeado por desiertos y montañas saturadas de arena y piedra, hacía lo propio, y desde unos meses atrás también se alistaba para participar de los juegos. Había enviado un pequeño contingente de atletas, en su abrumadora mayoría, hombres jóvenes, inexpertos y mal entrenados. Todos hombres, salvo por ella. Haneefa había roto con todos los esquemas. Por vez primera en la historia de su país, una mujer representaba los colores de su patria en una justa olímpica.  

En la decorosa inauguración de los juegos, las delegaciones marchaban una detrás de otra, con los brazos extendidos, saludando a la muchedumbre. La sonrisa en los labios era el común denominador de todos los deportistas. Salvo por uno. Haneefa marchaba a la par de sus compañeros, con sus brazos igual de extendidos. Pero su sonrisa estaba oculta bajo un velo que cubría su cabeza, su cuello y su rostro, y que apenas permitía ver sus enormes y vivos ojos color miel. Las curvas de su cuerpo estaban tan ocultas como las de su sonrisa. Un discreto atuendo, apenas ceñido a su silueta, le cubría toda su figura. 

Hannefa no pasó desapercibida ante las cámaras. En cuestión de horas, su imagen se difundió a través de los medios, y horrorizados, el mundo occidental pudo apreciar los vejámenes a los cuales una mujer era sometida por un régimen teocentrico, ultra conservador y represivo. No habían pasado aún 24 horas, cuando acaloradas militantes del movimiento feminista occidental expresaron su indignación por el hecho. Numerosas movilizaciones de apoderaron de las principales ciudades del mundo demandando respuestas y demandando acciones. 

72 horas después de que Hannefa marchara sobre la pista atlética del Estadio Nacional, la sociedad global demandaba al Comité Olímpico vetar la participación de aquel país enclavado en la mitad del Medio Oriente, del mismo modo en que décadas atrás, una nación africana se había visto segregada de las justas, quizás de la misma forma en como ellos segregaban a su gente de color. Tal fue el descontento y la indignación generalizada, que el Comité no tuvo otra salida que adoptar la medida, una medida ejemplarizante para todas aquellas naciones que perpetuaban el menosprecio a la mujer. Las calles de la sede de los Olímpicos se abarrotaron de militantes ebrios de dicha, felices por haberse anotado una conquista en contra del machismo. Rodearon el Estadio Nacional y allí celebraron hasta el alba. A pocas cuadras, tan solo a unas cuantas cuadras, en una habitación silenciosa de la Villa Olímpica, Haneefa yacía sobre su cama. Ahora sin velo, y en la soledad del cuarto, lloraba amargamente. Lloraba su desgracia, lloraba su infortunio. A sus 35 años sabía que aquel había sido su ultimo chance de participar en los Juegos Olímpicos. En la capital de su patria, las mujeres que organizadas habían luchado por abrirle un espacio a ella en la delegación olímpica, veían como años de esfuerzo y de lucha en contra de su gobierno, se habían desvanecido en el trascurrir de las ultimas 72 horas. 

viernes, 9 de agosto de 2013

Hitler y los champetuos



"Si Hitler hubiera conocido a los champetuos, no se hubiera metido con los judíos". Así decía un supuesto tweet atribuido a quien probablemente se convertirá en el próximo director del DATT (Departamento de Transito y Transporte de Cartagena), Jorge Enrique Gonzalez. Es probable que su nombramiento por parte del nuevo alcalde de la ciudad, Dionisio Velez, siga en pie por dos razones muy concretas: el criterio de selección de los miembros de su gabinete ha pasado por encima del Código de Ética que promovió durante su campaña (según se dice, cada secretario ha sido nombrado de acuerdo a la solicitud de caciques políticos de la ciudad), y porque existe en Colombia tan poca sensibilidad con respecto al exterminio del pueblo judío, que cualquiera puede bromear al respecto sin que eso traiga repercusiones serias. Si Jorge Enrique Gonzalez hubiese hecho este comentario en Alemania, Francia o Polonia, no solo no estaría a punto de asumir las riendas de una entidad publica, sino que ademas estaría en frente de los estrados judiciales compareciendo por propaganda antisemita, incitación al odio y al nacional-socialismo. Para cualquiera que no esté al tanto de los crímenes que Hitler perpetró en contra de millones y millones de sus victimas, esto parecería una medida desproporcionada. Sin embargo, basta con conocer pequeños detalles de la maquinaria genocida que el extendió por toda Europa para comprender porque para muchos el genocidio de cerca de 6 millones de personas no tiene nada de gracioso. 

Hitler ordenó la captura de millones de judíos, extraídos desde distintos rincones de Europa, y su confinamiento en campos clandestinos de exterminio. Allí, los prisioneros eran conducidos a cámaras de gas, especialmente diseñadas para el asesinato de personas en masa. Una vez la puerta estaba cerrada, dejaban caer sobre el suelo húmedo el contenido de pequeñas latas de Zyklon B, un pesticida elaborado a base de cianuro, inicialmente utilizado para combatir insectos y roedores, pero que los nazis emplearon para aniquilar judíos, disidentes políticos, gitanos, personas con discapacidades físicas o cognitivas, polacos y homosexuales (nunca champetuos). En cuanto entraba en contacto con el agua, el gas se liberaba por todo el recinto. Rápidamente ingresaba en el cuerpo de las victimas robandoles el aliento. Sus gritos y el llanto de hombres, mujeres y niños se escuchaban desde afuera de la cámara de gas. Pero a la vuelta de unos cuantos minutos todo quedaba en silencio. Tras un poco mas de un cuarto de hora el Zyklon B ya había consumido sus vidas. Al abrir las puertas de la cámara el suelo se encontraba cubierto por cientos de cadáveres apiñados, con las pieles decoloradas y con manchas verdes y rojas por todos lados, algunos de ellos botando espuma por la boca y sangre por los oídos. Los cuerpos eran quemados y las cenizas desechadas. 

La sola imagen de cientos de miles de champetuos siendo conducidos a campos de exterminio me causa escalofríos. ¿Donde instalarían las cámaras de gas? ¿En Colombiatón, Flor del Campo o Ciudadela Bicentenario (adonde de cualquier forma ya los han ido segregando espacialmente)? En vez de trenes, como los que Hitler empleó, ¿los conducirían en los buses de Transcaribe? A falta de Zyklon B, ¿utilizarían "Diablo Rojo"? Trasladar a un escenario posible aquello que el futuro director del DATT quizás solo dijo en broma, revela la seriedad y la crueldad del asunto. En Cartagena hemos naturalizado tanto la brutalidad del homicidio, y la maldad que este lleva consigo, que nos parece gracioso imaginarnos que cartageneras y cartageneros humildes sean exterminados como ratas e insectos en campos de exterminio. 

miércoles, 10 de julio de 2013

Bogotá: un ejemplo para Cartagena


Miles de bogotanos se apoderan de las calles del Centro Histórico cada domingo. Mientras tanto, en Cartagena sus habitantes nativos abandonan el centro, y este es solo recorrido por turistas y extranjeros. ¿Que nos puede enseñar Bogotá?

miércoles, 5 de junio de 2013

La izquierda y sus deudas con Cartagena: razones para el voto en blanco.




El debate que los candidatos a la Alcaldía de Cartagena sostuvieron frente a los micrófonos de "Hora 20" confirmó lo evidente: Wilson Borja es un candidato distinto a los demás. Goza de una larga e intachable carrera política, se ha lanzado por un partido para el cual ha militado desde su fundación (y no por un movimiento que recién le ha concedido el aval), y no se le señala por tener alianzas o acercamientos con sectores políticos o gremiales cuestionables. Su diagnostico de la ciudad es mucho mas critico que el de cualquiera de sus contrincantes, y no dudó en responsabilizar al empresariado local, evidentemente representado en dos de los otros candidatos, de muchas de las problemáticas fiscales que asfixian a Cartagena. Y sus criticas también se extendieron hacia la forma en como se hace política en la ciudad (la presencia de "puyaojos" y/o "politiqueros de barrio" coaccionados con dinero). 

En lo que Wilson Borja parecía no diferenciarse de los demás era en la viabilidad y potencial efectividad de sus propuestas concretas para Cartagena. Al igual que los demás candidatos, él proponía reformas razonables, que llevadas a cabo, mejorarían sustancialmente el entorno urbano. Al escucharles recordaba las palabras de un amigo que solía decirme: "Todos los candidatos a cargos públicos tienen siempre propuestas maravillosas, que si las implementaran, harían del país algo mejor. Por eso, a la hora de elegir entre ellos, el problema no son las propuestas en si, si no que tan reales son sus intenciones de llevarlas a cabo." Si me atuviera a estas palabras, votaría a ciegas por Wilson Borja. Sin embargo, optaré una vez mas por el voto en blanco. Lo haré por una sola razón: como era de esperarse, sus propuestas no representan un proyecto coherente de ciudad. No responden a un ejercicio riguroso, largo y reposado de estudio de Cartagena y sus múltiples problemáticas, las cuales no están solamente asociadas al contexto actual, con el cual Borja parece estar familiarizado, sino a causas estructurales que sus propuestas no tocan. 

La responsabilidad de lo anterior no recae necesariamente sobre él, ni mucho menos sobre su "cartagenidad", la cual para mucho esta en duda (en su agenda política previa, Cartagena escasamente había tenido lugar. Su actividad publica era mas de carácter nacional, y fuertemente concentrada en Bogotá, ciudad a la que le sirvió como Representante a la Cámara). La responsabilidad recae sobre las fuerzas locales de su partido, el Polo Democrático Alternativo (PDA), quien ha fallado en "pensar" la ciudad, en debatirla, en estudiarla, en analizarla minuciosamente, y en formular proyectos de ciudad, en base a sus discusiones, y a los idearios de su partido y de su propuesta política. Durante años discutieron la posibilidad de crear ese escenario, una "mesa de ciudad", donde militantes, simpatizantes y organizaciones de base se sentaran a conversar sobre las problemáticas que aquejaban a la ciudad. La iniciativa no prosperó en su momento. Quizás por tal motivo, desde su fundación, las aspiraciones políticas del PDA han sido poco exitosas en Cartagena, al menos en lo concerniente a la Alcaldía. Cuando no se han abstenido de lanzar candidatos propios, han lanzado candidaturas improvisadas que terminaron bastante mal (por ejemplo, la renuncia de su candidato para las las elecciones del año 2007, y su decisión unilateral e inconsulta de respaldar a  Judith Pinedo, la final vencedora). 

De fondo existen dos problemas graves en lo concerniente al actuar del PDA en Cartagena: uno, sus aspiraciones políticas en la ciudad no responden a debates y estudios extensos sobre la misma (en materia económica, urbana, cultural, etc), y dos, su visibilidad se reduce a sus pequeños espacios de acción, pero no llega al cartagenero de a pie, al ciudadano del común no afiliado ni a sindicatos, ni a organizaciones estudiantiles. Es probable que para ellos, el PDA solo exista en el contexto de las elecciones. 

La izquierda organizada tiene una deuda inaplazable con Cartagena. Como parte de la sociedad civil debe comenzar a "pensar" la ciudad, y tiene que asumir ese compromiso de cara a la ciudadanía. Aunque el voto en blanco no tendrá un destino mas favorable que el que le espera a la candidatura de Wilson Borja, este puede servir como un llamado de atención para una fuerza social y política que tiene mucho para brindarle a Cartagena, al menos mucho mas de lo que le ha brindado hasta el momento. 

miércoles, 24 de abril de 2013

Campaña por un español mas humano

"Menos siempre será mas". Así dice Howard Becker, un destacado sociólogo norteamericano, para insistir en que mientras menos palabras se utilizen para decir algo, siempre será mucho mejor para todos, tanto para el lector como para quien escribe. Sin vacilaciones también dice que siempre que un académico se afana por utilizar palabras extrañas, rebuscadas y sofisticadas, lo hace para disimular su falta de certeza con respecto a lo que dice. Para él, lo importante es explicar las cosas con las palabras mas adecuadas posibles. Si un tema es por su naturaleza muy difícil y por lo tanto requiere de un vocabulario especializado para explicarlo apropiadamente, lo mas lógico es que se haga uso de él. Pero si algo puede explicarse de manera sencilla y sin rodeos, es innecesario y de mal gusto hacerlo mas complicado de lo que realmente es. Un buen escritor es ante todo un maestro que debe esforzarse por hacer entender a sus estudiantes (los lectores en este caso) el conocimiento que desea compartir. ¿De que sirve el conocimiento sino se comparte apropiadamente con los demás? Solo sirve para calmar los complejos emocionales de los que sufren todas las personas egocéntricas. Un buen escritor, maestro, académico, intelectual, etc, etc debería tener dentro de su lista de prioridades compartir su conocimiento de la mejor manera posible. Para eso el lenguaje es clave. Por eso, hoy iniciamos la Campaña por un Español mas Humano. Una invitación a que hablemos como seres humanos, y no como remedos andantes del diccionario de la Real Academia Española. 

domingo, 17 de febrero de 2013

La indiscutible superioridad de la raza blanca


¿Alguna vez ha dudado usted de la superioridad de la raza blanca? ¿Siglos y siglos de marcha ininterrumpida de la civilización occidental aún no le convencen de la primacía cognitiva, ética, moral y física de la raza blanca? ¿Aún no admite la insuperable calidad de su producción artística y literaria? ¿Aún la existencia de auténticos prodigios como Bach, Mozart, Beethoven o Wagner no logran disipar sus dudas? Sin aún no esta convencido bastará con que aprecie detenidamente las fotografías que siguen a continuación: 








Las fotografías arriba expuestas son el retrato de los crímenes cometidos por el Imperio Belga durante décadas de dominación en el Congo. El 1876, Leopolgo II, rey de Bélgica, propuso emprender una campaña para civilizar a los pueblos "bárbaros" de África Central. Su aparente benevolencia se convirtió en un proyecto genocida que acabó con millones de congoleses en el curso de varias décadas. Leopoldo II convirtió al Congo en su propiedad personal. Estableció toda una maquinaría productiva para la extracción  de caucho y marfil. Esclavizó a hombres, mujeres y niños, quienes debían entregar una cuota mínima de lo extraído so pena de que sus manos les fueran cercenadas. Las fotografías corresponden a quienes evidentemente no lograron cumplir con la cuota. 

¿Aún le quedan dudas de la superioridad de la raza blanca? Es apenas comprensible. Pero jamas olvide que para hacer el mal poco importa el color de piel. Blancos, negros, indios, amarillos o purpuras; todos somos capaces de hacer de la humanidad una muestra inigualable de maldad y salvajismo. 

martes, 5 de febrero de 2013

Racismo a la cartagenera



Otro caso de racismo en Cartagena. Hechos que decepcionan y que ponen en evidencia el desgaste social de la ciudad. 

lunes, 14 de enero de 2013

Cartagena: ¿un nido de racistas o de cobardes?


Un nuevo caso de racismo es revelado por las paginas del principal diario de la ciudad de Cartagena. Mientras se espera que sus foristas se manifiesten en contra del hecho, todo lo contrario sucede. 

viernes, 4 de enero de 2013

Bienvenidos el video-blog Territorios de Esperanza




Bienvenidos al video-blog Territorios de Esperanza, una apuesta por ponernos al día en las nuevas herramientas de la red y en los nuevos lenguajes de información. Una apuesta para que sigamos adelante con nuestros debates, y y para que sigamos "desnaturalizando la exclusión". (Agradecimientos a Seila Rodriguez Torres, por sus comentarios)

miércoles, 2 de enero de 2013

Nuevo año, nuevos medios, viejas luchas: Territorios de Esperanza en el 2013



En el 2013, Territorios de Esperanza cumplirá cuatro años de vida. Sus primeros dos años estuvieron marcados por un dinamismo y acogida que ni siquiera yo mismo había esperado. Los artículos eran masivamente leídos y comentados, y los mensajes de aliento y respaldo eran siempre numerosos  (así como los de rechazo, que bien o mal indicaban que el blog era leído). Los últimos dos años parecen haber marchado en dirección opuesta. Tras hacer un balance y una auto critica del espacio fácilmente se puede concluir, que a pesar de los numerosos esfuerzos, es evidente que los artículos son cada vez menos leídos y comentados. Nada queda de aquella "pequeña comunidad de opinadores" de la que hablé cuando el blog llegó a su primer año en el 2010. Los comentarios con suerte llegan a uno o dos por articulo, y la cantidad de visitas diarias rara vez sobrepasa las cinco. No tengo muy claro que ha pasado en estos años. Tiendo a pensar que es el desgaste natural de las cosas, que fallé en la difusión de las entregas, que mis temas perdieron vigencia, que la redacción se tornó mas aburridora de lo normal, o que simplemente hay un desinterés generalizado por estos espacios. Puede que sea la sumatoria de todas estas explicaciones. He pensado seriamente en abandonar el proyecto debido a las circunstancias ya vistas, y también a mi cada vez mas reducida disponibilidad de tiempo, o por el hecho de hoy encontrarme por fuera de la ciudad que inspiró la creación del blog. Sin embargo, recuerdo el compromiso hecho hace casi cuatro años: "desnaturalizar la exclusión" siempre que exista. Creo haberme condenado de por vida a esta labor. Por lo tanto, en vez de renunciar irrevocablemente a este espacio, he optado por introducirle una transformación radical, a la luz de las nuevas tecnologías, de los nuevos lenguajes de información y de las nuevas audiencias que hoy se aproximan a debates públicos, sin que necesariamente se sientas cómodas leyendo y comentando extensos artículos. Esta será la tarea de Territorios de Esperanza para este 2013. Nuestra lucha seguirá siendo la misma que establecimos hace cuatro años, pero los medios estarán a la altura de los nuevos tiempos.