miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Recuperando el espacio publico o silenciando las risas?


 Las voces alternativas en http://www.ovoces.blogspot.com continuan con el articulo: "Y también la lluvia", de la autoria de Harold Carrillo Romero.
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Para cualquier cartagenero que haya escuchado los chistes del "Uso Carruso" y "El Mello" le resultaría dificil pintar al par de sujetos haciendo algo distinto a robarle risas al projimo. Basta con verlos recorriendo el escenario, parodiando la cotidianidad de la vida en los barrios populares, lanzando esas palabrotas que yo tenia prohibido pronunciar, sopena que mi mamá me reventara la boca por semejante sacrilegio. Pero esta noche he visto un video en el que el "Uso Carruso" (quien en realidad lleva por nombre Edgar Martinez Julio), se lamenta ante las camaras de un medio de comunicación local por las recientes trabas para poder ejercer libremente su oficio. Cuenta que con el cierre del Parque Centenario por la obras para su restauración, perdió su lugar de trabajo, el escenario desde él cual le alegraba la vida a los transeuntes y le sacudía el aburrimiento a sus espectadores. No tuvo mas remedio que utilizar una pequeña plazoleta en Puerto Duro, a un costado de donde estaba anteriormente el monumento a la India Catalina. Sin embargo, en dias recientes, se le ha impedido a él y a su colega, "El Mello", que hagan uso del espacio publico para sus presentaciones, con el pretexto de que entorpecen la libre circulación de los transeuntes.

En lo personal, no entiendo, no comprendo, y desconozco si la ley admite y conciente que a un ciudadano se le impida hacer uso libre del espacio publico para difundir un mensaje, para realizar un acto discursivo en el espacio de uso comun de la ciudadania. No comprendo en que medida, estos individuos incurren en un contravención tan grave como para que los agentes de Policía que les impiden trabajar les amenazen con enviarlos a la carcel. 

Hechos como los anteriores me hacen pensar que Cartagena marcha en sentido opuesto al mundo civilizado. Mientras ciudades como Bogotá se esfuerzan por abrir espacios para el encuentro ciudadano, Cartagena pareciera estar decidida a restringirlos. Cada viernes por la noche, Bogotá cierra el trafico vehicular en una de sus avenidas mas tipicas, la carrera septima, con el fin de que los peatones puedan desplazarse libremente por ella, mientras aprecian la infinita variedad de eventos que se desarrollan en ella. Payasos, cuentachistes, cristianos, militantes de partido de izquierda, defensores de animales, promotores de juegos, rifas y espectaculos, todos ellos aprovechan el espacio para mostrar lo suyo. Es como un teatro de varios kilometros a cielo abierto. Es una experiencia inolvidable. Cartagena no tiene nada parecido. Solo sus frias avenidas, el deshumanizado Centro historico y el "espacio fingido" de la ciudad turistica.

Y tan solo pensar que los episodios mas gloriosos de la historia humana resultaron de una mezcla exitosa entre espacio y discurso publico: la clases de Socrates impartídas en las plazas de Atenas, las lecturas publicas en las calles parisinas, donde se difundían las ideas de la Ilustración que guiaron a la Revolución Francesa o el discurso que Martin Luther King dió frente a una multitud que rodeaba el Monumento a Abraham Lincoln. Eran en esos escenarios en donde se construía la filosofia antigua, la republica y la democracia. Y es en cada rincon del espacio publico en donde se construye la ciudadania. Sin embargo, en Cartagena los conceptos parecieran entrar en contradicción. En aras de recuperar y darle uso al espacio publico, se ha restringido el libre ejercicio de la ciudadanía. No es dificil percatarse que cada dia más el Centro Historico está mas alejado del cartagenero del común. La persecución en contra del "Uso Carruso" y "El Mello" es otro episodio de larga historia de segregación espacial a la cartagenera. Es un irrespeto mas a los principios rectores del derecho a la ciudad. Es un acto vulgar e intolerable. Es una burla a la memoria del "Oye-Oye", el pionero de los cuentachistes cartageneros, asesinado en una pelea en el Parque Centenario en los años 80, a la memoria de "El Zorro", del "Cuchilla", y del "Crispeta", maestros de la risa, del bacile y la mamadera de gallo, que por unos cuantos minutos le hacían olvidar al ciudadano urbano que la ciudad que habitan cada dia les pertenece menos.

Fotografia: El incomparable Edelberto "El Cuchilla" Geles (QEPD)

Ver video de la entrevista a "Uso Carruso": http://www.youtube.com/watch?v=vSXBRXaFEKo