lunes, 6 de julio de 2009

La trampa del "imperialismo"


¿Porque un dirigente de izquierda, un convencido del "socialismo del siglo XXI" como el Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chavez, se convierte en un aliado estrategico de Mahmud Ahmadineyad, el Presidente de la Republica de Irán, un dirigente ultraconservador de un estado teocratico? La respuesta, los dos comparten un enemigo común: el fantasma del "imperialismo yankee". Ambos son representantes de gobiernos enemistados con los Estados Unidos, y mientras el primero aparece como un futuro miembro del Eje del Mal (Grupo de paises clasificados por los Estados Unidos como defensores del terrorismo), el segundo se ha convertido en residente permanente e inalienable del grupo.

"El enemigo de mi enemigo es a mi amigo", reza el proverbio popular. Y mas que proverbio parece haberse convertido en la norma que hoy rige el curso de las relaciones internacionales. Es asi, como se gestan alianzas de sectores politicos teoricamente irreconciliables. Es asi, como Hugo Chavez, un mandatario que proclama la formación de un estado socialista, como el camino seguro para una sociedad donde prime la tolerancia, el respeto, la igualdad y la libertad, aparece como aliado de Mahmud Ahmadineyad, el mandatario de un estado teocratico que combate el homosexualismo, la liberación femenina o el consumo de alcohol, como crimenes susceptibles de ser pagados con la vida. En apariencia, deberian ser enemigos a muerte, pero terminaron convirtiendose en estrategas de una lucha en contra del "imperialismo yankee", para ellos la figuración en carne viva del mal en la tierra. Este es el punto de inicio del infinito mar de paradojas e incoherencias politicas. Estados Unidos, es en apariencia la meca de la maldad y toda fuerza puesta en su contra, es digna de ser admitida dentro del distinguido circulo de amigos del anti-imperialismo, sin importar la orientación politica que determine la puesta en contra y sin importar si están al servicio o no del sistema hegemonico. Esa es la trampa del "imperialismo" con carta de nacionalidad ... ha convencido a todos de su presencia hasta el punto de legitimar ante miembros de la comunidad internacional a regímenes genocidas como el de Omar Hasan Ahmad al-Bashirm en Sudán e inclusive, a oponerse a la libre determinación de un pueblo como el de Kosovo, cuyo proyecto de independencia fue desconocido por Caracas. Y mientras, las fuerzas contrahegemonicas desperdician su tiempo reparando en la bandera y el escudo nacional del sistema, el capital transnacional se expande desconociendo fronteras, lenguas y razas. Al final se termina luchando en contra de una sombra ... de un enemigo invisible.

5 comentarios:

  1. Bueno, entramos a un terreno que me gusta mucho, que yo creo es el terreno real de la política y la ideología, es el terreno de las zonas grises, el terreno de eso que da cuenta de la naturaleza y la complejidad de los fenómenos ideológicos... de hecho a diferencia de otros artículos de este blog, que abordaron temas ideológicos, creo que este es el que mejor informa y da cuenta de esas "aparentes incoherencias"... el "chavismo", no del chavo del ocho, sino del presidente del país de al lado Hugo Chávez Frías, reune una buena cantidad de esas "aparentes incoherencias"... el caso de Ahmadinejad es sólo una, habría que mencionar también las circunstancias de la alianza con el depuesto presidente de Honduras, y una serie de cosas interesantes que nos conducen a esa zona gris donde la discusión y el debate se hacen fructíferos, pero que nos
    pueden llevar al "sino" de la decepción... precisamente aquí es donde surge nuevamente la discusión sobre "totalitarismo: izquierda y derecha", en el cual neuvamente insisto, decir que el totalitarismo, es exclusivo de uno de los dos lados, es como decir, que "la corrupción" es susceptible sólo para uno de los dos lados, Totalitarismo y Corrupción son dos "males" haia los que puede derivar cualquier tendencia, idea o movimiento político con tal de subsistir... por tanto, Izquierda y Derecha son suceotibles a caer en cualquiera de las dos cosas, pues ambos están formados por humanos, y lo más fácil es que un movimiento liderado por humanos muestre ciertos niveles de corrupción (claro, que en algunos la corrupción será del 5%, en otros del 23%, en otros del 45% y creo que para el caso de los estados fallidos de África debe llegar como a un 88% o más...), o que una idea política generada por humanos -valga aquí el refuerzo tonto de la idea- en algún momento muestre signos de autoritarismo.
    Al tocar el tema de Chávez, se llega a un punto interesantísimo de discusión en este blog... yo voy a leer nuevamente el artículo la trampa de "El imperialismo", e introduciré ahora sí un comentario, digamos que esta ha sido sólo una introducción.

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

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  2. El colapso de la izquierda latinoamericana.
    (texto tomado de Semana.com)

    Hace menos de cinco años, cuando la mayoría de países latinoamericanos se preparaban para una maratón de elecciones presidenciales, los medios mundiales adoptaron un famoso titular. “El giro a la izquierda en Latinoamérica” pasó de boca en boca anunciando el resurgimiento de partidos y líderes de izquierda que iban a definir el futuro de la región.

    Y así sucedió, y de qué manera. El futuro de la izquierda en la región se está definiendo, y no precisamente en buenos términos. Para quienes esperaban que esta fuera la era de la reinvención de la izquierda, el renacimiento de unos ideales acorralados por décadas de políticas conservadoras, el panorama actual debe ser devastador. Sólo en Suramérica, donde ocho de diez países tienen presidentes que se auto-describen como de izquierda, es inevitable preguntarse si el movimiento está colapsando.

    En los tres países en donde la izquierda ha gobernado de manera exitosa en los años recientes se augura un cambio. A pesar de que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sigue siendo muy popular, todas las encuestas apuntan a que su candidata a la presidencia, Dilma Rousseff, podría perder las elecciones del próximo año frente al conservador José Serra.

    En Chile, en donde una amplia coalición de centro-izquierda ha gobernado desde el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet, el candidato conservador Sebastián Piñera es mucho más popular que el candidato socialista, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y podría llevarse la victoria en las elecciones de este diciembre. La coalición de izquierda que gobierna en Uruguay va a elecciones en octubre con un candidato de la izquierda radical, José Mujica. Las encuestas muestran hasta ahora un empate técnico entre Mujica y el candidato del conservador Partido Nacional, el ex presidente Luis Alberto Lacalle.

    (continúa abajo).

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  3. En los demás países de Suramérica gobernados por la izquierda, si bien una menos definida, el panorama no es nada mejor. Los argentinos acaban de castigar en las elecciones legislativas al partido peronista de la presidenta Cristina Kirchner.

    Fernando Lugo, quien se convirtió en el primer candidato de izquierda en ganar unas elecciones en Paraguay en seis décadas, es la decepción del momento. El presidente acabó con su imagen desde que se descubrió hace poco que tuvo un hijo, o tal vez más de uno, según nuevas acusaciones, cuando todavía servía como obispo católico.

    El diagnóstico de la izquierda en Bolivia y Ecuador es más complejo. Ecuador ha gastado dos años en re-organizar sus caóticas instituciones democráticas—nadie puede negar que era necesario—y ahora falta ver qué traerá el proyecto socialista del presidente Rafael Correa. En Bolivia la izquierda en el poder está íntimamente ligada al movimiento indígena. Aunque el presidente Evo Morales es muy popular, el año pasado el país llegó a tal grado de polarización que estuvo cerca de partirse en dos.

    Venezuela es una rueda suelta al mando de un dictador que utiliza elecciones “democráticas” para atornillarse en su trono. Hugo Chávez, quien acaba de cumplir su primera de muchas décadas de poder, es en gran parte responsable de la rápida destrucción de la izquierda suramericana. Aunque muchos fallen en entender este punto, Chávez es quien más daño le ha hecho al movimiento de izquierda contemporáneo al vender su dictadura como un modelo de oposición al conservadurismo.

    En Colombia y Perú, los dos únicos países suramericanos en donde la izquierda no está en el poder, no hay señales de esperanza para quienes quieren que así sea. Alan García ganó las últimas elecciones peruanas no por mérito propio, sino porque Ollanta Humala, un errático líder de izquierda con inclinaciones violentas, era el candidato opositor. En Colombia el Polo Democrático tiene graves pleitos internos, desilusionando a muchos que esperaban ver una propuesta de izquierda seria en las elecciones del próximo año.

    Sobra decir, buenas noticias para unos, no tan buenas para otros.


    *Gabriela Perdomo es periodista e investigadora del centro de estudios de opinión pública Angus Reid Global Monitor (www.angus-reid.com).


    Por mi parte yo estoy en deuda sobre mi comentario respecto al chavismo... y a sus presuntas incoherencias. invito por lo pronto, a ver este video en youtube, sobre algunas declaraciones de Chávez antes de ser presidente:
    http://www.youtube.com/watch?v=NN9UcnGu__k

    atte,

    Wjct.

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  4. Hablar de la figura de Chávez es difícil, lo que si estoy seguro es que yo no podría seguir de manera ciega a un líder con algunos de los rasgos de Chávez... tampoco lo aborrezco. Cuando inició por allá en el 99-2000, algunas cosas que hizo, me parecieron significativas, ver marchar a personas de estrato alto en Venezuela, es un lugar poco común en América Latina, pese a que uno se identifique o sienta mayor afinidad por los gobiernos de corte social y reivindicatorio, hay que decir que a Chávez como figura se le pueden hacer reproches insalvables, y su movimiento o ideas políticas tienen bastantes incoherencias...
    Ante la pregunta que entre un presidente como Chávez y uno como Uribe, ¿a quién escogerías?... yo hoy respondería que: "entre el diablo y escoja"... y aunque duela reconocerlo, Chávez tiene más reproches de hecho (no de palabras, ni de intenciones) en cuanto a sus intenciones "dictatoriales" y a sus maniobras "constitucionales" que el mismo Uribe -tal vez Uribe sea más solapado en comparación con Chávez, lo cual no sé si juzgar como mejor o peor-, yo en realidad preferiría una figura a mitad de camino entre los dos: pienso tal vez en Carlos Gaviria Díaz... ES DIFÍCIL IMAGINARSE A CARLOS GAVIRIA DÍAZ MANEJANDO UN VERBO INCENDIARIO COMO EL DE CHÁVEZ EN UN PROGRAMA COMO EL DE "ALÓ PRESIDENTE"... y el reproche a Chávez no sólo es de forma, pues quizás los prejuicios hagan difícil, que uno se imagine que un ESTADISTA se comporte así...
    Aún sabiendo que algunos de los canales y políticos a los que se ha enfrentado en la política interna no son ningunas peritas en dulce, y que tal vez las modelos, reinitas y presentadoras de programas vacíos, uno haya deseado algunas veces verlas cortando caña...
    Creo que el mundo no está para "por el poder que da una autoridad arremeter de ese modo contra quienes no están de acuerdo", con el régimen... a la luz de varias acciones de Chávez, es difícil presentarlo así:

    "Hugo Chavez, un mandatario que proclama la formación de un estado socialista, como el camino seguro para una sociedad donde prime la tolerancia, el respeto, la igualdad y la libertad" (tomado del artículo).

    Yo no sé cómo se combate contra los males del intervencionismo gringo, pero percibo cosas muy negativas, en el intervencionismo de Chávez -chequera en mano- se nota que los gringos tienen más mañas, experiencia y sutileza haciendo sus "diabluras", porque el intervencionismo de Chávez a veces se ve muy burdo. así como sus ataques a canales, contradictores... pues sin poner ejemplos específicos pareciera que bajo su retórica todo contradictor es agente del imperialismo o reproductor de mentalidades oligarcas... Y aquí en este punto asustan dos cosas, uno imaginarse una reproducción en todo el continente de algunas de las anteriores situaciones, y de alguna manera repetir errores del pasado, de "cacería de brujas contra riquitos y oligarcas"... pues sabemos que el problema de clase y de estrato, no es una cosa clara que se pueda cortar con bisturí, tal vez yo que me siento "pobre" por no poder hacer ciertas cosas, puedo ser visto como un "riquito2 por alguiende estrato 1...
    Creo que se ha llegado a un punto en que más allá del signo político, se ha vuelto incoherente despotricar contra Uribe y adorar a Chávez... (Recordar y esto es una tesis que algunos defienden, el Chavismo, no es más que la instalción de una nueva oligarquía en Venezuela)

    ahí a veces es cuando a uno le cuesta trabajo comprender a figuras locales, que se dicen críticos, y despotrican de Uribe, pero a su vez son Chavistas furibundos, yo no sé si por que de corazón piensa que Chávez es la esperanza de la Izquierda en América Latina, no sé si porque Chávez en los niveles simbólicos y materiales -es decir, estoy hablando de plata- eso haceque no vean, o no quieran ver los terribles defectos de Chávez y del Chavismo.
    Si uno es realmente crítico, ante la dicotomía Chávez/Uribe, uno debería quedar o en un absoluto limbo o inventarse una "tercera vía"...

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  5. (Viene de arriba)
    También uno podría decir que es arbitrario el manejo de la economía venezolana, acosta de la revolución bolivariana...

    Frente al artículo y su crítica de incoherencia hay dos respuestas posibles...

    "Chávez no es incoherente respecto a su política interna y a su política externa y los gobiernos con los que hace alianza, pues con las acciones descritas queda demostrado que Chávez se parece mucho a Ahmadinejad, con la leve diferencia de que uno es un fanático religioso, y el otro es un fanático ideológico", así las cosas no hay incoherencia entre lo que se hace adentro y con quien te alias afuera.

    Pero, suponiendo que la imagen descrita en el artículo sea realmente cierta, entoces Chávez
    -aunque pudiesemos hablar de una incoherencia- es normal que se alinee con todos los enemigos de los Estados Unidos, es algo que hemos visto siempre: parece que es normal, práctico y lógico unirse en la política exterior a alguien con quien tienes un enemigo en común en la política exterior. Por eso Chávez se ha ido a donde normalmente van los que le hacen oposición al capitalismo Yankee (aunque con este mundo de enredos, habría que mirar también cuanto dinero circula en la economía venezolana, en nombre del imperialismo Yankee).
    La teoría d elos campos de Bourdieau justifica una acción como la de Chávez, pues ante un enemigo común, lo lógico es unirse, y luego de derrotarlo, se debatirán nuestras diferencias... es por ejemplo, como la Facultad de ciencias Humanas, ante un ataque exterior, tú verás como se unen profesores y estudiantes de polos opuestos, pero una vez pasada la coyuntura, volverán a debatirse las diferencias.

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

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