lunes, 13 de julio de 2009

Cuando soñar se convierte en privilegio de pocos


Desde que vi los carteles apostados en varias esquinas de la ciudad, invitando a que los transeúntes cerráramos nuestros ojos y a que nos preguntáramos con que Cartagena soñábamos, tuve mis sospechas. En primera instancia, me sorprendió que en la ciudad se le apostara a campañas pedagógicas alternativas, que son ajenas a la tecnocracia y al burdo pragmatismo de la dirigencia cartagenera tradicional. Pero lo que definitivamente despertó mi inquietud, fue que el hecho de que los modelos o actores empleados para la campaña publicitaria parecían todo... menos cartageneros. Hombres y mujeres, en su mayoria, de piel blanca, de apariencia distinguida y de rasgos refinados, que parecían haber sido extraídos de una revista de moda y que no guardan ninguna semejanza con el cartagenero promedio, de ascendencia negra y mulata, originario de las barriadas populares de la urbe. Parecía ser que se identificara al ciudadano en capacidad de pensar la ciudad, con individuos que no descienden de los dos últimos estratos de la escalera social. Por fuera de las intenciones que contenga la iniciativa, cuando se excluye de antemano a quienes se pretende incluir tiene lugar un contrasentido que arruina cualquier empresa, indistintamente de sus propósitos. No entraré en detalles sobre la Cartagena que sueño, tan solo diré que me temo que estamos soñando en sentidos opuestos.

10 comentarios:

  1. Antes de hacer un comentario, te vuelvo a insistir en la invitación de la otra vez, de buscar una fórmula para ampliar el número de participantes y visitantes de este blog, pues me parece que los temas de ciudad y de actualidad que se están abordando requieren la creación de un espacio en el que confluyan más personas.

    Yo de forma muy personal, desde que me retiré de la facultad de medicina, he estado buscando la conformación de un grupo, de una comunidad que tenga la urgente necesidad de debatir sobre la realidad, y que dicho grupo tuviese de algún modo un impacto en la ciudad -de la manera más humilde y positiva posible-... de hecho, todos los proyectos, o iniciativas que he tenido o tuve en todos los espacios en que anduve en los últimos años, de algún modo fracasaron en la conformación de esa comunidad... como tienes conocimiento, la mayoría de estos proyectos partieron de la base de Meducar: el cineclub, concursos de cultura general, charlas sobre temas de actualidad, alguna vez hubo un periódico... (en estos espacios, yo miraba profesores y estudiantes que de pronto s sintieran atraídos por este tipo de ideas, y aunque a veces parecía que sí, se terminaba diluyendo), en la facultad de Ciencias humanas alcancé a escribir dos o tres textos proponiendo ideas (la facultad, o el programa de Literatura que me tocó a mí, creo era aún más apático que el actual, y no quiero exagerar, pero al menos he visto que en la actualidad se han hecho algunas de las cosas que yo señalaba en mis textos -ahora, no estoy diciendo que los hicieron porque yo lo dije o lo escribí, y ellos lo leyeron (tal vez ni sepan de la existencia de estos textos), tal vez difiera un poco de las razones y motivos por los cuales terminaron haciéndolo... pero, bueno, los hicieron-... total, la idea fue que a través de mi paso por la facultad también intenté algo, con resultados más discretos que los de Meducar... Me cuesta trabajo entender por qué no se logra la conformación de una comunidad (pequeña o grande) con esas características en esta ciudad... o al menos en los medios y estratos en que yo me muevo (por ejemplo, veo algo parecido con este blog)... para el caso de la facultad eso constituye uno de los puntos fuertes del decálogo de desilusiones o desencantos respecto a las Ciencias Humanas -me he preguntado, si esto no se puede lograr aquí, entonces no se puede lograr en ningún lugar (entonces es cuando uno empieza a advertir el lugar en que está, la calidad de muchos de sus estudiantes, e incluso algunos profesores)-. En C.H. la idea era formar proyectos alejados un poco también de los temas de interés de algunos de nuestros docentes, tal vez abordarlos con mayor proyección social, con un lenguaje y un modo que fuese más cercano al público no especializado, que no fuesen restringidos a torres de marfil...

    También alcancé a hacer algo en un barrio...

    en fin, lo que intentó decir, es por qué nunca se consolidan estos grupos (los cuales tienen una naturaleza quizás un poco diferente a lo que es un grupo de estudio o un grupo de investigación, la conformación de los primeros a veces esforzada por una necesidad, se supone que está es más espontánea)... en laguna ocasión se me ocurrió, que en esta ciudad falta alguien que se dedique sólo a leer a leer mucho, y está persona (o personas) sea(n) como una especie de críticos de la realidad -creo que personas con este perfil, le aportarían mucho a la calidad de todo lo que se hace aquí, a veces no todos tenemos que ser investigadores en el sentido clásico de colciencias-, yo por ejemplo, siempre he creído que se necesita alguien que haga la función de "preguntador", en los lugares donde se presentan ponencias... me parece que la presencia de estas personas elevaría la calidad de los trabajos y del ejercicio académico en la ciudad, pero... hasta ahora lo que observo es un camino solitario... pareciera ser un camino solitario.

    Att: Willian Castro Toppin

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  2. La iniciativa de crear este blog responde precisamente a la necesidad de abrir espacios de discusión sobre temas de actualidad que no pueden, ni deben pasar desapercibidos en la comunidad academica e intelectual de la ciudad. Es frustrante notar la manera en como la facultad de Ciencias Humanas de la primera universidad de la región, se mantiene abstraida, ensimismada y encerrada literalmente dentro de los muros del claustro colonial que la alberga. En los ultimos años se ha notado un profundo empeoramiento de aquella tendencia, lo que hace suponer que en los años venideros la situación será mucho mas critica de no tomarse los correctivos necesarios de manera oportuna. Desde este espacio, que hoy esta confinado a este medio, pretenderemos aproximarnos a ese espacio de manera modesta y prudente.

    Hemos intentado expandir el numero de lectores de este espacio. A pesar de que ha sido realmente dificll, nos llena de satisfacción saber que una herramienta recien instalada en el blog registra varias entradas en la ciudad de Cartagena, asi como varias efectuadas desde Bogota, Cali y Monteria. Registramos ademas, entradas desde Barquisimeto y Caracas en Venezuela, y Merida en Mexico. Esto constituye un avance timido en nuestros propositos. Seguimos adelante en la meta de ampliar la participación en este espacio.

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  3. Pese a lo anterior, Orlando, y aunque yo seguiré dejando comentarios en este Blog... los ejemplos que pusé sumados a este, creo que señalan algo más profundo... aquí en esta ciudad, en esta cultura pasa algo respecto, a lo académico, lo crítico, y proyectos alrededor de estas cosas, AQUI PASA ALGO, yo no sé si tenga explicaciones históricas, culturales, condiciones sociopolíticas y económicas... pero yo siento que aquí pasa algo, y creo que es bueno, indagar por eso, por la APATÍA.

    Luego introduciré el comentario de los afiches, pues hay allí un debate bueno.


    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

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  4. Uno lee y escucha comentarios respecto a que en esta ciudad se realizan eventos como: un festival de cine, Hay festival, festival de música clásica, hay entes como la casa de cooperación española, el IPCC, cineclubes gratuitos... es decir, se describe o se quiere decir que en Cartagena hay una vida cultural y académica agitada... pero yo no sé si este mirando hacia el lado equivocado, pero no veo como eso se verifica en el habitante de la ciudad, y más cuando yo participo en algunas de estas actividades, y cuando voy a ciertos actos, por lo menos siempre me encuentro a los mismo tres o cuatro gatos que son de aquí... No sé qué pasa... (aunque eso no quiere decir que no me parezca bueno, que escritores y todo tipo de personajes de la cultura tengan contacto con niños de zonas marginales, algo bueno debe producir eso).
    Pero aquí pasa algo más hondo, más profundo... incluso, es un mal verificable en poblaciones con estudios universitarios, e incluso, en población universitaria con estudios específicos cercanos a lo artístico, lo cultural o la "intelectualidad".

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  5. Anotaciones sobre los carteles que empezaron a aparecer en la ciudad (parte I).

    Completamente de acuerdo, y agrego algunas perlas...
    Parece que la campaña como parte de una idealización, una ensoñación, una ciudad imaginada... los ciudadanos que representen ese sueño al parecer deben ser también idealizados, con lo cual se equivocan los publicistas, pues terminan alejándolos de los rasgos promedios de la población cartagenera, uno se hace una pregunta, porque en esos carteles no registraron, a un carretillero, a un chofer, a un tendero paisa -que ya hacen parte del paisaje humano de la ciudad- a una palenquera, entre otros, pero no un carretillero idealizado, sino un carretillero real... es decir, aquí viene la pregunta ¿por qué aquí no pudieron aparecer también personajes representantes de sectores "llevaos"?.... gente lleva' con sus ojitos cerrados imaginando la Cartagena que sueñan...
    De hecho está situación me recuerda la historia de un cuento que yo escribí alguna vez, en la que un político idealista y comprometido le da un discurso a una multitud miserable y desarrapada, y al final remata el discurso diciendo: algo más o menos así.... "¡mi compromiso es que en esta sociedad no vuelvan a existir jamás personas como ustedes!".
    De hecho los personajes aparecen sobre un fondo blanco, que los coloca además de idealizados como en una especie de espacio onírico sin referencias... Es como si de pronto entendiera la frase que Calderón De la Barca pone en boca de Segismundo: "La vida es sueño".
    Sobre la niña afrodescendiente de los carteles... (continúa abajo). William J. Castro-Toppin.

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  6. Anotaciones sobre los carteles que empezaron a aparecer en la ciudad (parte II).

    Bueno, el único de los personajes que se podría decir que a nivel de imagan representa a la ciudad es la niña afro, pero incluso presenta una serie de reproches de gran sutileza...
    Sigue la idealización... los personajes no son de carne y hueso (lo cual me parece erroneo, para un tipo de campaña como esta y para el discurso de una administración como esta... creo que incluso, parecen más reales los niños de las campañas de Benetton).
    Parece que las únicas variantes que tuvieron en cuenta, fueron las de: sexo y edad, es decir, los carteles tienen personajes de distinto sexo y de diversas edades, pero no hay mucha variedad "racial" o fenotípica, y no hay variedad -que es tal vez el mensaje más preocupante- de estrato, es decir, los personajes -incluida la niña afro- comunican un bienestar económico, reflejado en la lozanía de la piel, el atavío, la dentadura, entre otros... vuelve de nuevo la pregunta ¿porqué no hicieron unos carteles con niños de estrato alto, y otros con niños llevaos?... entonces es cuando se comunica lo que señala el título del artículo del blog: soñar -e incluso pensar- es privilegio de pocos... y yo creo que ese es un desatino publicitario muy grande para una administración que ha dicho ser incluyente...
    A la niña afro -muy linda por cierto- también se le pueden hacer más reproches sutiles de legitimidad y de representatividad, es claro que estoy diciendo que la imagen de esa niña no se corresponde con la imagen de las niñas cartageneras que uno ve corriendo por las calles de un barrio estrato 1 o 2 de la ciudad... además de esto hay un uso esnobista de ciertos rasgos, con lo cual se abre incluso una discusión sobre la representación o los imaginarios sobre "lo negro", "lo moreno" y "lo mulato"... aterricemos:
    Últimamente se ha construido una imagen de lo negro... en relación al "cabello afro", o el uso de ciertas prendas de colores llamativos que hacen un bonito contraste con la oscura piel... por ejemplo, muchas campañas de otros productos hacen uso de esta imagen de "lo negro", de hecho, en este momento recuerdo una de telefonía celular, en la que hay un negro con estas características, rodeado de sus amigos blancos y rodeado de bienestar, uno siente una sútil afirmación de que "esa" es la imagen que permite aceptación del negro en determinados espacios privilegiados...
    por eso el uso del afro en la actualidad se confunde mucho, pues se tiende una delgada línea entre el uso como reivindicación de mis rasgos y mis raíces (como reafirmación de identidad), y el uso como forma de aceptación, de ganar popularidad, esnobismo y sofisticación... (No tengo nada en contra la gente que lo use, ni las razones por las que lo haga... simplemente describo cómo creo operan estas cosas). Ahora, si me parece reprochable que quienes diseñen una campaña como esta, no sean conscientes de esas cosas.
    (Este último aspecto que acabo de comunicar, sé que es de difícil comprensión, pues son mecanismos y dinámicas que operan de forma muy sútil, tal vez quienes lean mi comentario no estén de acuerdo conmigo, pero espero haber sido eficiente al momento de intentar explicarlo).

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.
    Espero en los próximos días poder anexar a este blog la foto de la niña afro de la campaña.

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  7. Ciertamente. Creo que una de las figuras mas polemicas corresponde a la imagen de la niña. Si con la colocación de su fotografia en la campaña intentaron los publicistas hacer gala de "sus deseos de inclusión", terminaron por hacer todo lo contrario. Pensar que esa imagen (artificialmente creada por supuesto por los comentarios ya presentados, y ademas, por la supuesta utilización de una peluca) puede representar la presencia del cartagenero de a pie, es una farza, o peor aún, una burla, que yo creo merece ser denunciada.Seguiremos ahondando sobre este tema en la entrega siguiente.

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  8. Tal vez la única excusa que podrían presentar los creadores de la campaña, es que como al final la campaña era de recolección de impuestos y de hacienda (cosa que el receptor de la publicidad, no sabe sino sólo al final, pues al principio los carteles empiezan a aparecer, produciendo expectativa, personajes con ojos cerrados sobre un fondo blanco... pero uno no sabía bien que se venía...)buscaban representar a una especie de "clase media" que paga impuestos... pero aún así la embarrada se comete, y quizás peor... pues se comunica que en la ciudad la gente que tiene poder adquisitivo es así, como la de los carteles, cosa que es terriblemente prejuiciosa, terriblemente excluyente, y terriblemente cuestionable, pues no toda la gente real de esta ciudad que tiene poder adquisitivo, es así. Muchos de los personajes ni siquiera terminan pareciéndose a las "personas blancas acomodadas de la ciudad". Realmente un desacierto...
    Y lo de que a la niña le pusieron peluca... si es cierto, dato relevante y da para el análisis.
    Ahora, para cerrar el análisis desde el punto de vista del recaudo de impuesto... (Yo al principio de la campaña, cuando los personajes tenían los ojos cerrados, pensé que era una iniciativa de la administración para recoger ideas de los ciudadanos respecto a la ciudad, sin mediación de impuestos... terminó siendo una campaña cuyo objetivo es la generación de confianza para pagos fiscales, bajo la idea de que serán bien invertidos... lo cual no está mal... aunque la primera idea me parecía mejor)... me hago la pregunta, ¿será que la gente de estratos 1, 2, y 3... no paga impuestos?... ¿por qué no fueron imaginados como destinatarios directos de estos carteles?... ¿porqué no tuvieron espacio para verse representados en alguno de estos personajes?...

    Les dejo la reflexión señor y señora contribuyentes.

    Atte,

    William J. Castro-Toppin.

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  9. A la primera pregunta, sobre los estratos, quisieramos responder de manera negativa. Infortunadamente no es asi. Los estratos 1, 2 y 3, son co-responsables del pago de impuestos. En fin... toca llegar a la conclusión obvia de que fue una campaña muy innovadora, pero mal proyectada, y con toda seguridad, destinada al fracaso. La campaña por el pago del impuesto predial ha sido una de las principales banderas del gobierno de la alcaldesa Judith Pinedo. o obstante, dudo mucho que se reporten enormes recaudos en este materia. Y no será asi, porque ni en la ciudad ni en el pais, existe una cultura tributaria, lo que responde al sentido comun. Nadie cancelará impuestos, que potencialmente no serán reinvertidos en la sociedad. Sobra decir que esa idea no cambiará asi de facil, y una campaña mediatica mal pensada no marcará la diferencia.

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