lunes, 20 de junio de 2011

No soy humanista, soy humano


Tras ocho años de haber ingresado a una facultad de ciencias humanas puedo decir que sigo siendo el mismo iletrado y corriente de siempre. Sigo sin entender la poesía, y sin importar cuantas veces lo intente, jamas encuentro el sentido de lo quieren expresar. No me gusta la música clásica porque me resulta personalmente tediosa y porque mi gusto musical probablemente sea muy elemental. No me gusta Joaquín Sabina, ni Serrat, y Fito Paez me parece un bufón de pelos necios. Y en lo que a mi concierne, Charlie Garcia deberia estar confinado por largos años en una clínica de rehabilitación para superar lo que probablemente sea insuperable. No me gusta el vino. Después de la primera o segunda copa recuerdo porque rara vez lo bebo y porque me rehúso a convertirlo en sustituto de un trago de ron o una cerveza bien fría. El arte abstracto me parece abstracto, es decir, dada mi escasa formación artística, totalmente incomprensible. A resumidas cuentas, soy lo opuesto a lo que comúnmente definirían como un "humanista". Sin embargo, lo que hoy consideramos públicamente un "humanista" difiere de su significado original y cada vez se asemeja mas a lo que denominamos "socialité".

Un "socialité" es toda persona que tenga como propósito central de su vida participar de actividades sociales y de entretenimiento. Sin mayores méritos que su capacidad para relacionarse con el prójimo, dedican una buena proporción de su tiempo a potenciar sus habilidades sociales. Saben de todo un poco. Visten bien y se expresan adecuadamente, utilizando palabras sofisticadas que solo podrías encontrar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española o en un tratado religioso de la España Medieval. Sus gustos son refinados y tienen un estilo de vida marcadamente distinto al resto de los mortales. Esa es la clave: tomar distancia de los iletrados, de los incultos, de los corrientes, de los que somos mayoría. Si ser "humanista" o "socialité" fuera una moda considerablemente extendida, no tendría mayor sentido convertirse en uno ¿verdad?

No es del todo necesario ser una persona adinerada para convertirse en un "humanista". Solo basta con aparentarlo. Eso te abriría las puertas al ambiente "humanista" local. Pero no te confundas. Todo en esta vida tiene un limite. Los clubes sociales de la élite no tienen "humanistas" advenedizos entre los suyos.

Es preciso no confundir a los "humanistas" con los "BoBos" (burgueses bohemios, sobre estos especímenes ya nos referimos anteriormente: http://tdeesperanza.blogspot.com/2010/04/entre-bobos-e-izquierdistas-decalogo.html). Aunque ambos hagan parte de la vida universitaria, rara vez coinciden en los mismos escenarios. De cierta forma, los "bobos" son "humanistas" en transición. Si no se logran graduar a tiempo, y si siguen insistiendo en que fumar marihuana es un acto revolucionario, es muy probable que se conviertan en uno. Los "humanistas" son mas fríos y calculadores. Inclusive, están mejor formados. Se han esmerado por aprender, aunque el promedio académico demuestre lo contrario. Lo que sucede es que les disgusta la educación formal masivamente impartida. Sin embargo, no renunciarían a la universidad ni a su ambiente. Por fuera de ella pasarían por locos.

Otra diferencia fundamental con los "BoBos" es que rara vez se comprometen con asuntos políticos porque consideran que la política (y de paso la vida real) es medio frívola. Ellos apelan a lo abstracto, a lo metafísico. Y aquí es donde se encuentra la diferencia mas notoria con los "BoBos": pueden vivir el resto de sus vidas abstraídos de la realidad. Mientras el "BoBo" tarde que temprano regresa al seno de la sociedad, el "humanista" se puede perder entre galerías de arte, recitales de poesía, música bohemia y botellas de vino. Y allí terminan; convertidos en intelectuales de biblioteca, en profesores de pasillo, comentando los avatares de la vida les vio pasar. Lejos del mundo real, lejos de los mortales. Por eso eran y siguen siendo tan sabias las palabras de Ovidio: "Hablar de democracia y callar al pueblo es una farsa. Hablar de humanismo y negar a los hombres es una mentira". No conozco al primer humanista prematuramente auto-proclamado. Serlo es un privilegio que se gana con los años, tras la convivencia permanente con las realidades mas básicas del ser humano: la risa, la tristeza, la muerte, los amigos, el desamor, la parranda, el transporte publico, la tienda de la esquina, los trancones, la mesa e´ frito. En definitiva, todas aquellas cosas que a uno lo mantienen con vida. Por eso, mientras algunos vivan obsesionados en convertirse rápidamente en "humanistas", yo prefiero decir ahora y siempre: "No soy humanista, soy HUMANO".

8 comentarios:

  1. humano es la primera vez q visito su blog, me ha gustado este apartado, lo mas seguro es q vuelva, he leido q no le gusta la poesia por que dice no entenderla, a mi me gusta escribir un poco de poesia, muy a mi estilo... y creo q la poesia es como un cuadro de pintura, cada persona lo absorve, percibe diferente, la poesia no siempre se entiende para todos igual, y no todos prestamos atención a las mismas cosas, volvere compatriota, me han agradado sus letras.

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  2. Gracias por tus palabras, y me alegra que estas sencillas palabras fueran de tu agrado. Mi parecer frente a la poesía es estrictamente personal, pero yo destaco, valoro y respeto cualquiera que consagre sus horas al goce de la poesía o de cualquier otra manifestación humana.Solo lo utilice como un ejemplo de la forma en como se ha instrumentalizado la poesia o ciertos géneros musicales para construir modelos a seguir y estereotipos deformados de lo que es un "humanista". Nuevamente gracias por vuestras palabras y espero que nos sigamos encontrando en las aceras del cyberespacio.

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  3. Yo te respeto mucho, pero este texto objetivamente me produce escozor. Aunque antes de responderle a la anterior interlocutora, supuse que esas serían tus motivaciones, me da escozor que en el ánimo de romper estereotipos, se tienda a generalizar. Lo digo porque al tiempo, que planteas que te distingues de lo comunmente se considera humanista, con tu planteamiento, pareciera que caes en un nuevo esnobismo. Es como si discursivamente se dijera, yo me alejo de eso, no soy eso, soy esto, soy un "iletrado" y de algún modo mi posición es valida, es la válida.

    Yo estoy en contra de las poses, totalmente y hasta cierto punto estoy de acuerdo con tu texto de los Bobos burgueses. Hacer las cosas, para caber en el contexto y sus códigos, no es exactamente muy honesto intelectualmente hablando. Sin embargo, hay personas que hacen esas cosas, porque hacen parte de su despliegue en el existir, es espontáneo, porque interiormente dadas ciertas experiencias estética propias y autéticas, sienten mejor la intimidad de un vino en una plaza, que la fría cerveza en un tienda ruidosa.Y bueno, tienden a juntarse con personas de imaginarios similares. Y no por eso, el que toma vino, debe "juzgar" al que toma la cerveza en la tienda.
    Yo creo que las generalizaciones son peligrosas, y aunque a veces el lenguaje escrito nos deja cortas las intenciones comunicativas, creo que un "algunos" o "algunas"(por eso del lenguaje inclusivo)puesto a tiempo, puede dar un aire oportuno de objetividad y relatividad a los enunciados y más, si hablamos de colectividades HUMANAS.

    Repito, te respeto muchísimo como persona y como pensador, pero si me preguntan mi concepción de lo humano, diría que nada más humano que los sincretismos. Pero respeto a los individuos polarizados y estáticamente alojados en sus principios. La humanidad también pertenece a ellos.

    Chavelly Jiménez Castellanos

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  4. Mi posición no es valida. Ni tampoco es invalida. Es es resultado obvio del trasegar por la vida. Quiero ser claro en algo, y es que llevar un estilo de vida de forma NATURAL y consciente no es censurable. De ninguna forma. No condeno a quien le guste la musica de Sabina, Serrat, Alejo Duran, Daddy Yankee, Ri-Pin-Pin, o quien sea... siempre que sea fruto del crecimiento y la evolución natural de la personalidad, y no el resultado de la presión social, ni el intento desesperado por acomodarse a ambientes sociales. Terminarían por convertirse en practicas consumistas invertidas (ser hippie también estuvo de moda durante un tiempo. Eso es lo que se percibe. Por demás, detrás de ese "humanismo", se esconde un desprecio y un rechazo por las practicas sociales y culturales de las grande mayorías. Como si sus expresiones no fueran humanas. Bien lo decía Josep Fontana, los intelectuales terminan creando una distancia con los seres humanos y creen estar ubicados sobre un pedestal que les permite ver con claridad lo que los demás mortales con incapaces de comprender.Y quizas, lo mas delicado, es el rechazo por parte de los "humanistas" a la politica, en cualquiera de sus expresiones. Terminan por disfrazar actitudes a-politicas con discursos bien elaborados, llenos de verborrea y tecnicismos. En fin... pero entiendase este texto como una posición personal, mas parcializada que cualquier cosa.

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  5. Creo que llegamos al punto de equilibrio.

    Chavelly Jiménez Castellanos

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  6. Creo que el humanismo como una forma particular de "estar" en el mundo y relacionarse con los otros, o por el contrario, alejarse de ellos, adquiere el sentido que cada quien le de ese término. De ahí que hayan surgido divisiones y aclaraciones como: "me defino como un humanista humanizado", "humanista radical", humanismo de plazas", etc. Para cada quien esa categoría significa algo ligado a su trayectoria y a lo que considera pertinente y/o conveniente.

    Sin embargo, habría que reflexionar también hasta que punto definirse como "no humanista", sino humano, y por extensión, relacionar al "humanismo" con una especie de elitismo letrado, bohemio y pasional, no es una forma de reflejar una posición que se ha vuelto ya del sentido común también: "los humanistas son lo menos humanos que existe". Es decir, una tendencia cada vez creciente de expresar un rechazo o hastío - por lo demás válido según se mire-, sobre el humanismo. Es malo ahora ser humanista quizá porque ya pasó de moda o porque tal posición ha caído en descrédito. Ambas razones son sostenibles si se les aterrizan a experiencias concretas. Sin embargo, lo que me aterra es que ahora por ese rechazo reciente al humanismo y en búsqueda de una "nueva categoría identitaria que nos defina" usemos lo "humano" como otra mina de donde extraer identidades, una mina de acceso común y que parece muy adecuada dada nuestra condición como especie. Esta nueva categoría de identidad, hasta cierto punto "contra hegemónica" respecto del ahora añejo humanismo, se está volviendo el bastión para expresar y reproducir nuevas divisiones "es que tu eres un inhumano" se oye con frecuencia a algunas personas decir.

    Me preocupa que en el intento por auto-considerarse "humano" se cargue esa categoría de una serie de consideraciones más bien cercanas al populismo y los atavismo locales-centricos,a las expresiones de lo popular casi que con una matiz foclorista y seudo-reividicatorio, como si esto no fuera también una nueva forma de humanismo después de todo o acaso la única según sus exponentes.

    Y lo más curioso es que el espacio donde se enuncian estas consiraciones diferencialistas no sea precisamente el más "popular anti-humanista" del todo, pues estos espacios, queramoslo o no, pertenecen a un cierto tipo de elite que tiene acceso a estos medios y que los usa para el debate en vez de, por ejemplo, para colgar videos pornos, canciones de tienda o música de Daddie Yankie como también sucede.

    Saludos Amigo Orlando.
    Comenté con todo el respeto que tu me inspiras y para dar el debate.
    Pedro Petrucci.

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  7. Gracias Pedro. Hace ya bastante tiempo que redacté el articulo, cuando estaba poco extendida la nueva moda de ser "humano". Mas que cualquier cosa quise reivindicar en su momento la necesidad de retornar a la condición mas natural del ser humano, a eliminar las barreras que paulatinamente habíamos estado construyendo entre "ellos" y "nosotros".Entiendo lo que tu planteas y en eso coincido contigo, pues ha venido surgiendo entre muchas personas del medio academico, una versión opuesta al "humanismo", mas populista e idealizadora, incapaz de concebir al ser humano en sus complejidades, en lo bueno y malo que tiene, valorando incondicionalmente lo popular, sin concebir bien las consecuencias que tiene, y desatendiendo inclusive, las propias percepciones desde lo popular. Cosas de la vida. Gracias por tu mensaje, y por contribuir al debate. Un fraternal abrazo, buen amigo.

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  8. Tengo algo para este articulo:

    ¡APLAUSO EN PIE!

    FELICITACIONES EXCELENTE COLUMNA

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