martes, 7 de agosto de 2018

Cartagena: la ciudad prostituida



Hace más de 40 años, Samuel Pinedo Brugés, un periodista y concejal de la ciudad, dijo que había que fortalecer la educación para impedir que las niñas terminaran convertidas en mercancía para el consumo de los turistas. Sus palabras fueron desatendidas y su visión premonitoria. La captura de Liliana Campos Puello, conocida como "La Madame", a quien se acusa de encabezar una red de proxenetismo y trata de blancas, le terminó dando la razón al concejal Pinedo. El caso judicial rápidamente se convirtió en noticia, y la noticia en chisme. En un segundo plano quedaron los detalles escabrosos del tema, y en las redes circulan infinidades de memes, y fotografías de "La Madame" en sus mejores poses. De cierta forma, los locales han naturalizado el problema, y parecen consentirlo o tolerarlo como irremediable. Para nadie es un secreto que Cartagena se convirtió en una meca del turismo sexual. Basta con caminar las calles del Centro Histórico para dimensionar el alcance de esa realidad. La plaza contigua a la Torre del Reloj, a pocos metros de la Alcaldía Distrital, se ha convertido en un "mercado persa" donde se comercian cuerpos en vez de baratijas. Desde las 9 de la noche el sitio parece un muladar por donde desfilan proxenetas, prostitutas, expendedores de droga, y extranjeros. Todo a la vista de las autoridades y de los transeúntes. 

Lo que sucede en Cartagena trasciende el caso de "La Madame" o el de los demás implicados. Es en el fondo el resultado de la sumatoria de varios problemas fundamentales: la pobreza, el racismo, y los excesos del turismo. La pobreza ha creado la oferta y el escenario propicio para la explotación sexual. Para muchas mujeres la prostitución se ha convertido en un vehículo de movilidad social difícilmente equiparable al difícil camino de la educación formal. Para algunas, es ante todo una estrategia de supervivencia básica para no morirse de hambre. El turismo creó la demanda. Marejadas de hombres del primer mundo vienen a Cartagena a sabiendas de su fama. Se repite la historia de la esclavitud: el hombre blanco consume el cuerpo de la mujer negra, que se presume está a la venta y a su disposición. Algunas mujeres locales sueñan con casarse con un extranjero que les libere del hastío de vivir en una ciudad tercermundista. Los turistas se pavonean por las calles, plazas y bares de la ciudad, confiados en que el color de piel les basta para acceder a una experiencia sexual local. En páginas como Naughty Nomad, Return of Kings, o Seduction Science (ver abajo) hay instrucciones detalladas para que los turistas aprendan a seducir exitosamente a las locales, lugares donde encontrarlas, y las mejores redes sociales (Tinder, ColombiaCupid) para acceder a sexo gratuito. Algunas destacan las calidades raciales de las locales, destacando el atractivo exótico del mestizaje y la proporción alta de mujeres negras, y lo fácil que es seducir a las nativas si se es blanco y se habla inglés. Al final, lo que esta realidad demuestra es que el turismo sexual no es un problema aislado, que solo toca a sus victimas y participes, sino un cáncer que afecta a la ciudad en toda su extensión. Cartagena es una ciudad prostituida por la pobreza, el racismo y la condescendencia para con el turismo. Hemos tolerando tanto que la ciudad que en la colonia fuera conocida como "La Perla de la Indias", hoy parezca un desvencijado burdel de mala muerte. 

Páginas con instructivos para turistas sexuales en Cartagena:

Naughty Nomad: http://naughtynomad.com/2017/05/18/mens-guide-to-cartagena-colombia-with-videos/

Seduction Science: http://www.seductionscience.com/2010/colombia-lay-guide/

Return of Kings: http://www.returnofkings.com/2845/the-5-socioeconomic-tiers-of-colombian-women

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