viernes, 11 de noviembre de 2011

El 11 de Noviembre de 1811: memorias de la lucha por la igualdad


A la memoria de Jorge García Usta (1960-2005), quien transformó las fiestas de Noviembre en un evento digno de ser celebrado

La Junta Suprema de Gobierno se hallaba reunida en ese momento dentro de los muros del Palacio de Gobierno. De repente, un grupo numeroso de hombres armados, negros y mulatos en su mayoria, liderados por Gabriel Gutierrez de Piñeres, Pedro Romero e Ignacio Muñoz, irrumpieron en la sala exigiendole a los miembros de la Junta la firma de una declaratoria de independencia absoluta de la corona española. Mientras tanto, un grupo de artesanos y milicianos provenientes del arrabal de Getsemaní se habían apoderado del armamento ubicado en las bodegas de la ciudad y ahora se organizaban para salir a tomarse las calles. Sin mas remedios que acceder a las exigencias, y con las masas populares en las afueras del Palacio demandandolo, los miembros de la Junta Suprema finalmente accedieron y procedieron a declarar la independencia absoluta del Estado Soberano de Cartagena de Indias. Ese 11 de Noviembre de 1811, Cartagena se convirtió en la primera ciudad del Virreinato en proclamar su separación definitiva del imperio español y el desconocimiento total de cualquier injerencia por parte de una potencia extranjera. Detrás de esta iniciativa se encontraban desde un primer momento, los negros y mulatos del barrio Getsemaní.

Desde los primeros acontecimientos de la independencia ocurridos desde junio de 1810 a noviembre de 1811, los sectores populares tuvieron un protagonismo sin precedentes en la historia de la ciudad. Las élites eran incapaces de contener a las masas, y debieron negociar con sus dirigentes para controlar los hechos y orientarlos hacia sus propios intereses. Sin embargo, los habitantes de los sectores populares regularmente procedían con total autonomía, sin que las élites pudieran hacer mayor cosa para detenerles. Para inicios del siglo XIX, existían sectores sociales prósperos y altivos que habían estado escalando posiciones en la rígida sociedad colonial, fuera a través de la milicia o del gremio de artesanos. Mientras iban ascendiendo, sus aspiraciones iban acrecentándose. El anhelo de la igualdad y el deseo de convertirse en ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos, indistintamente del color de piel, fueron los móviles que los llevaron a involucrarse en los hechos que finalmente condujeron a la independencia. Tras el 11 de Noviembre de 1811, se integraron al gobierno republicano, y a través de la Constitución del Estado de Cartagena de 1812, garantizaron el ejercicio de la ciudadanía para todo hombre sin distinción de raza. Esto hizo de la sociedad cartagenera una sociedad adelantada a su época, y sentó un precedente para el resto del país que apenas iba en procura de consolidar la independencia absoluta.

La sociedad cartagenera del siglo XIX es una sociedad de matices. Mientras la norma desconocía la existencia de razas y proclama la igualdad entre los hombres, las estructuras socio-culturales heredadas de la colonia seguían imponiendole limites a la construcción de una sociedad enteramente democrática y liberal. Esto no fue impedimento para que sucesivas generaciones de afrodescendientes ocuparan lugares privilegiados en la estructura social, económica y política de la Cartagena del siglo XIX. Gracias a la obra de historiadores como Alfonso Munera, Aline Helg, Marixa Lasso, Raul Roman, Javier Ortiz, Jorge Conde y Francisco Florez, hoy sabemos que los descendientes lejanos de aquellos africanos traídos en condición de esclavitud, fueron parte activa de la sociedad republicana, y se valieron de cualquier recurso para hacer sentir su presencia. Desde Pedro Romero, un artesano mulato que desempeñó un papel central en la primera independencia de la ciudad, fueron muchos los afrodescendientes que figuraron en la vida publica de Cartagena, de la región y del pais. Al lado de Romero, se encuentran hombres como Jose Prudencio Padilla, Mauricio Romero, Manuel Ezequiel Corrales, Manuel Pajaro Herrera, Francisco Vargas Velez y Francisco Obregon. Practicamente todos debieron lidiar con las barreras de una sociedad que se resistía a cambiar, pero que tampoco pudo evitar que los afrodescendientes apelaran al derecho a la igualdad conquistado por sus antecesores en la gesta independentista, para reclamar lo que por norma les pertenecía: la condición de ciudadanos.

200 años después del 11 de Noviembre de 1811, la sociedad cartagenera sigue estando regida por viejas normas y costumbres que recuerdan los tiempos grises de la colonia. El racismo, la exclusión y la segregación, junto a la homofobia y otras nuevas formas de discriminación, siguen polarizando una sociedad que se resiste a la igualdad. Sin embargo, nuestra historia nos demuestra que nada es imposible entre el cielo y la tierra, y que la lucha de los negros y mulatos en 1811 es un precedente de cuanto es posible cuando las masas se organizan para demoler estructuras sociales anacrónicas que cuestionan el derecho universal e innegociable a la igualdad.

P.D: Desde el 15 de Noviembre, y en el marco de la conmemoración del bicentenario de la Independencia de Cartagena, se adelantará en el Teatro Adolfo Mejía el "Seminario en el Bicentenario de la Independencia de Cartagena", organizado por el Instituto Internacional de Estudios del Caribe de la Universidad de Cartagena y el IPCC de la Alcaldía de Cartagena. El evento contará con la asistencia de destacados historiadores que debatirán sobre distintas interpretaciones de la independencia en distintos rincones de América Latina.  La entrada es totalmente libre.

Imagen: "La historia es nuestra caballero" de Nelson Fory. www.pedroromeroviveaqui.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Definitivamente las conquistas libertarias del 11 de noviembre de 1811,aun con sus matices, resulta un hecho trascendental del modo de ser cartagenero, el espiritu libertario que vive en nuestros modos de ser y vivir cotidiano, son el reflejo de ello. Estar en la distancia, sin duda permite ver de mejor manera la grandeza de estos ideales, el resultado inevitablemente de comparar nuestros ideales con otros, deja ver siempre esa actitud contestaria, ese espiritu libre, sin imposiciones que nos han lejado nuestros antepasados....que viva el 11 de noviembre de 1811, como simbolo del anhelo de libertad e igualdad, pero sobre todo como precedente para seguir en la lucha por una mejor ciudad.

    L.G.P

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  2. "Pedro Romero, un protagonista de la Independencia"

    http://www.eluniversal.com.co/cartagena/local/pedro-romero-un-protagonista-de-la-independencia-52735

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